Por Almuñécar, los meses de siembra natural de las habas son octubre y noviembre, aunque en la vecina ciudad de Motril hay quien las siembra en verano y para las fechas que estamos ya se están comiendo las primeras de la temporada (o las últimas, según se mire). Aunque no es lo normal, las habas gustan más en primavera que en otoño, tardan más en hacerse y parece que el sabor de las habas en el mes de marzo es más intenso que las del mes de noviembre.
Hace unos días dudaba de sembrar ya las habas porque la tierra no tenía demasiado jugo y para que crezcan con fuerza considero que la tierra debe de tener más humedad de la que tenía. Finalmente, tras el paso de los últimos frentes de lluvias sin haber dejado una gota por nuestra tierra y viendo que las perspectivas de lluvia para las próximas semanas no son muy halagüeñas, me he decidido de sembrarlas hoy domingo (por eso del ansia y no esperar al mes que viene).
Normalmente suelo arar la tierra y surcarla, y sobre el lateral del surco echar las semillas de haba. Luego, cuando crecen, las suelo ir abrigando hasta que se quedan en medio del surco.
Pero este año, para evitar que la tierra pierda mucha humedad al surcarla, he decidido sembrarlas en plano. Aquí muchos vecinos así lo hacen; una vez arada la tierra, se echan de forma alternativa 2 o 3 semillas por golpe a unos 80 cm de distancia cada uno (en lugares más fríos suelen echar más semillas y las siembran a menor distancia). Yo así lo he hecho, y entre fila y fila he dejado aproximadamente 1 metro de distancia con la finalidad abrigarlas con la reja del rotavátor cuando estén con dos cuartas de altura. Previamente, la tarde anterior las eché en agua para acelerarles el brote.
Las he plantado en la segunda mitad del segundo bancal, en la más lejana al Cortijo. He sembrado dos variedades: mis semillas seleccionadas del año pasado de la variedad "Reina Mora" y otras, que no se que variedad son, que me mandó Gregorio de La Rioja, ésta últimas son más gordas y de un color marrón claro.
Solamente espero que en un par de semanas llueva un poquito y se puedan criar sin que pasen mucha sed.
Los mangos Osteen ya están alcanzando su maduración, algunos son ejemplares que superan el kilo. Finalmente no los he vendido ya que el precio rondaba los 70 céntimos y prefiero repartirlos entre la familia, amigos y vecinos.
En estos días he sembrado también brócolis de las semillas que me mandó el amigo Paco de la Huerta de los Robles. Reservaré un par de estas plantas para la selección de semillas.
Las patatas finalmente han nacido todas y ya se están emparejando, en cuanto al tamaño. Las estoy tratando semanalmente con cobre para evitar que las rociadas nocturnas les afecten.
Algunos cactus han florecido tras las lluvias.







