AMANTES DEL CAMPO

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sábado, 4 de junio de 2011

MANUAL PARA EL CULTIVO DE LA PAPAYA: SEMBRANDO SEMILLAS

La papaya más que un árbol es una hierba arborescente (que alcanza porte y dimensiones de un árbol), de origen tropical y oriunda de América Central.


La planta de la papaya puede medir desde  1'5 m. de altura hasta superar los 10 m., en función de la variedad. Por su parte los frutos pueden pesar 200g hasta más de 3 kg. como es el caso de las que vemos en la fotografía de la izquierda.

Su crecimiento es rápido y suelen ser muy sensibles a las bajas temperaturas. En la costa granadina se ha aclimatado relativamente bien y hoy día las podemos ver en las fincas privadas de las agricultores, normalmente dedicadas más al consumo propio que al comercial.















Los lugares donde se siembran han de estar bien soleados y al resguardo del viento.


Es una planta que posee una vida muy corta y en sus últimos años deja de producir frutos de calidad. Por esta causa hay que ir renovándolas con nuevas plantas para disponer de fruta cuando éstas dejen de producir. La nuestras se encuentran en su mejor momento de producción.


Nosotros en el cortijo poseemos tres variedades de papayas. Las más antiguas las sembré en el 2005 y las más recientes son del 2007.

De la papaya que recogí el jueves voy a extraer sus semillas para sembrarlas y obtener nuevas plantas, pensando en que en el futuro sustituirán a las ya existen. He seleccionado la mejor planta y el mejor de los frutos que ha echado para obtener de ella las semillas.

La papaya es amante del calor, como típica planta tropical que es, y para que brote sin problemas, he decidido sembrar las semillas en el invernadero. Otros años las he sembrado directamente al aire libre y han ido bien, ya que las temperaturas que tenemos en verano en nuestra tierra son óptimas para que broten sin problemas, pero para asegurarme un crecimiento más prolongado las meteré en el invernadero que la temperatura es más constante.

La fruta de la papaya posee en su interior multitud de semillas. Yo seleccioné unas cuantas y las sembré en bolsas preparadas con mantillo y perlita. Coloqué cinco semillas por bolsa, para asegurarme su nacimiento. Si sale más de una se deja la más fuerte y el resto se cortan a ras de tierra (nunca hay que sacarlas del tirón).

Si todo va bien en la primavera del año que viene se sacarán del invernadero para que se vayan aclimatando y en el mes de junio se sembrarán en tierra.









miércoles, 1 de junio de 2011

MANUAL PARA EL CULTIVO DEL MANGO


El mango es una planta tropical procedente del Sureste de Asia, que se ha adaptado perfectamente en todas las regiones tropicales del globo.


Hace unos 20 años que se acuñó el término de "Costa Tropical" para denominar a la costa granadina y diferenciarla de la Costa del Sol malagueña, a la que pertenecía, intentando dar una imagen propia y distinta respecto a la misma. Es pues una denominación que responde más a una cuestión de márquetin turístico que a una realidad climática concreta. Eso no quita, que en la franja litoral que va desde Vélez Málaga a Motril se hayan adaptado muchas variedades de origen tropical y subtropical.


El enclave geográfico de nuestra costa está protegido de los vientos fríos del interior peninsular por las sierras de la Almijara y de la Cotraviesa, al tiempo que disfruta de la regulación térmica que supone la proximidad a la costa, con lo que los veranos no son excesivamente calurosos y los inviernos, agradablemente templados, aunque muy húmedos. Yo definiría el clima de nuestra zona como un clima subtropical seco, con una estación seca muy larga, que se correspondería con el verano y parte de la primavera y el otoño, y una época de lluvias, relativamente escasas (sin tener en cuenta los últimos 2 años), que se reparte entre el final del otoño, el invierno y el principio de la primavera.

En nuestra comarca los primeros mangos se sembraron hacia los años 60-70. Fue en una finca de La Herradura, la de Francisco Prieto Moreno, el que fuera arquitecto conservador de la Alhambra entre los años 1937 hasta 1977; allí es donde yo he visto los mangos más grandes de la costa. Pero su cultivo como explotación agrícola no comenzó hasta bien entrados los años 80.

Hoy día el cultivo del mango se localiza en las laderas de nuestros valles fluviales, adaptándose mejor a estas zonas soleadas y bien ventiladas que al centro de las vegas que son más frías y húmedas. Poco a poco le va ganando terreno al aguacate, compartiendo casi en un 50% dicho espacio con los aguacates. Por su parte el chirimoyo es el que ocupa prácticamente el 100% de las vegas.

SEMILLA

La semilla del mango se encuentra dentro del hueso y tiene forma de haba.

La semilla hay que obtenerla de los frutos sin injertar, que aquí les suelen denominar con diferentes términos: bordes, fibrosos, locos o bravos; es decir, han de proceder de árboles poliembriónicos, que están sin injertar, y no de huesos de fruto ya injertado. Esta semilla que se obtiene hay que sembrarla inmediatamente ya que pierde su poder de germinación muy rápido.


SIEMBRA
En nuestra zona existen dos maneras de sembrar las semillas de mango:

1ª Directamente en el terreno. Para ello se hará un hoyo de unos 30 cm. de profundidad y se rellenará de mantillo. Se coloca la semilla, con el lomo hacia arriba, en la superficie ras con ras con el mantillo. Si la enterramos más corremos el riesgo de que se nos pudra. Después se le coloca un punto de goteo y todos los días hay que regarla para mantener siempre húmedo el sustrato.

Esta modalidad de siembra es muy aconsejada ya que cuando brota, la raíz pivotante se clava verticalmente en la tierra y profundiza mucho más. Los árboles así sembrados suelen ser muy resistentes a la sequía y se afirman mejor en el terreno.

2ª Se trataría de sembrarlas en bolsas de plástico negras, rellenas la mitad de tierra y la otra mitad de sustrato y regarlas con frecuencia para que brote la semilla.

Al cabo de 15 o 20 días saldrán los primeros tallos. Es conveniente dejar solamente uno (cortándolo con las tijeras, sin tirar de él, porque podemos romper el tallo principal), el que se vea más fuerte, y el resto se eliminarán. Las plantas nacidas por este método se pasarán a tierra al año siguiente, entretanto es conveniente protegerlas bajo plástico para que no sufran los rigores del invierno.
PINZAMIENTO

El mango suele crecer verticalmente (si le salen brotes laterales han de ser eliminados) y en tramos más o menos largos. Cuando la planta tenga una altura de 60 - 70 cm. es conveniente pinzarla, es decir quitarle la yema principal del crecimiento. Con esto, lo que hacemos, es forzar a la planta a abrirse. Desde ese punto surgirán 3 o 4 brazos sobre los cuales se llevará a cabo el injerto en el momento oportuno.

INJERTAR
El mángo, en nuestra zona, es un árbol de crecimiento lento y de porte no muy grande, nunca alcanzarán las dimensiones que en sus lugares de origen. Lo que sí hemos comprobado, es que crece más rápido en su estado borde que estando injertado.

Nosotros dejamos 3 años (algunos, incluso más) el árbol en la tierra sin injertar para que adquiera mayor porte y ramas más fuertes. Nuestra medida es que el tronco supere el diámetro de una muñeca. Si el árbol está grande y fuerte se formará en un par de años.

Si injertáramos con troncos más pequeños el árbol se ralentiza y crece débil y muy lentamente. El tiempo que quisiéramos ganar por un lado lo perderíamos por otro.

En el segundo o tercer tramo de cada brazo procederemos a injertar el árbol (no muy bajo porque las ramas del mango tienden a caer hacia el suelo). La técnica que usamos es la de púa o espiga.

Es conveniente que en el momento de injertar haga calor, por lo que agosto es la época más adecuada para realizarlos. Tomamos las púas de las variedades que nos interesan y procedemos a su injerto.

VARIEDADES
Existen muchas variedades de mango, desde las más tempranas a las más tardías. Para la casa es conveniente tener de todas las épocas (aunque no todas sean lo mismo de sabrosas), con lo que puedes estar comiendo mangos desde julio-agosto hasta noviembre-diciembre.

Ya hemos comentado que nuestra comarca no posee un clima subtropical claramente definido, teniendo un invierno francamente templado, con lo que la planta se para prácticamente en su crecimiento. Es por ello que interesa cultivar variedades tempranas para evitar los efectos del frío y la humedad.

La variedad comercial más extendida es la Osteen. Se vienen muy tempranos, son frutos muy sabrosos y con tamaños medianos que favorece su distribución y consumo y, al ser tempranas, sus precios suelen ser buenos (en los últimos años han superado el euro sobrados). Otras variedades son: Tommy Atkins, Irwin, Keitt, Sensación, Haden, Valencia Prade, etc.

CUIDADOS
Los brotes tiernos del mango son muy delicados y sensibles tanto a plagas como a enfermedades. En nuestra zona hay que tener especial cuidado con los pulgones y el oidio o ceniza.

Es conveniente sulfatar periódicamente los brotes de mango jóvenes con oxicloruro de cobre y, cuando aparezcan los pulgones, con un insecticida específico, nosotros utilizamos la rotenona que es un insecticida ecológico.
Una vez injertado no es conveniente dejarle fruto, por lo menos los tres siguientes años. Procederemos a quitarle los frutos cuando ya estén cuajados, ya que si lo hacemos antes el árbol tenderá a echar otras nuevas flores (y a nosotros lo que nos interesa en lo primeros años son ramas y no frutos). Sin fruto que alimentar, la fuerza del árbol se concentra en formar ramas fuertes.

Si dejamos crecer libremente el tallo principal de cada injerto, las ramas se hacen excesivamente largas, terminan doblándose y se forma un árbol deslavazado e irregular. Por tanto, es aconsejable pinzar los brotes al inicio de cada crecida para provocar el surgimiento de ramas nuevas. De esta manera conseguimos que todas las ramas crezcan simultáneamente y favorecemos el engorde de todas por igual. Mediante esta técnica obtendremos un árbol redondo y compacto.

Cuando comienzan a crecer los injertos, nosotros los encañamos, para darles mayor sujeción a la planta. En nuestra costa suele haber temporales de viento que, en un momento, pueden echar por tierra el avance que hayamos tenido en un año.

ABONADO
El mango es muy amigo del nitrato. Nosotros hacemos una aportación de estiércol de gallina (que posee mucho nitrato) durante el invierno y para la primavera-verano ya está en condiciones de ser absorbido.


viernes, 13 de mayo de 2011

MANUAL PARA EL CULTIVO DEL PIMIENTO AL AIRE LIBRE

Los cultivos que realizamos en el Cortijo San José de Almuñécar responden a una filosofía de  vida centrada en lo natural, lo ecológico, lo sencillo y lo bueno. Por tanto, todo lo que cultivamos en él es totalmente ecológico y saludable y tenemos el gusto de compartirlo con la familia, los amigos y las personas que nos visitan.


Preparar la tierra.

El pimiento es una planta que le gusta el terreno con abundante materia orgánica, aunque ésta no esté muy descompuesta. Nosotros aportamos estiércol de gallina en otoño. Nuestras gallinas están criadas también con cereales ecológicos, frutas que se caen de nuestros árboles y abundante materia vegetal. Una vez arada y surcada la tierra se procederá a su plantación.


Plantación.

En la costa andaluza el pimiento se puede empezar a sembrar al aire libre desde la segunda quincena del mes de febrero, siempre que sean lugares con buena exposición solar. Estos cultivos extratempranos empezarán a dar frutos a mediados de mayo. Se seguirán sembrando hasta abril o mayo, siendo ya estos cultivos más tardíos. En climas de interior no es conveniente empezar a sembrarlos hasta el mes de abril o mayo ya que son plantas exigentes en calor y se perderían, teniéndolos que reponer más tarde.

En zonas costeras, donde las plantas alcanzan mayor desarrollo, se suelen plantar a una distancia de 40 a 60 cm., mientras que en el interior la plantación suele se más espesa (de 30 a 40 cm.).


Antes de plantar las matas y siempre por la tarde, suelo hacer una pequeña poza que lleno de agua para refrescar el terreno y crearle un fondo hñumedo, cuando ésta se ha consumido introduzco la planta, la tapo con tierra y la vuelvo a regar, en esa poza que le había hecho. De esta manera la planta no sufre en el momento de sembrarla. Los dos días siguientes se riegan un poco por la tarde, hasta que veamos que la planta ha agarrado.

Cuidados.
Yo suelo sembrar los pimientos en la parte baja del surco y en la cara más soleada, sobre todo si lo hago en febrero. Durante las primeras semanas las plantas crecen muy lentamente y no se deben de regar (aquí dice la gente mayor que "los pimientos no quieren mucha agua al principio"). Esta ausencia de riego fuerza a las plantas a desarrollar raíces profundas buscando la humedad, si, por el contrario, se regara con frecuencia al princicipio desarrollaría raíces más superficiales le afectaría más la sequedad del terreno y precisaría mayor aporte de agua en la época más cálida.

Periódicamente se va escardando la tierra de los pimientos, procurando aporcar poco a poco la planta, hasta que ésta se quede en el centro del surco. De esta manera la planta estará también mejor sujeta a la tierra y la humedad cercana a las raíces durará más tiempo.

En esta primera fase, no se regará la planta hasta que  cuajen las primeras flores, pudiendo pasar perfectamente dos meses desde que se siembra hasta que se riega por primera vez (no os preocupéis no se secará).

Cuando se vea que en la tierra ya no hay humedad y que la planta se aflige un poco, se le dará el primer riego, que será abundante. Para el día siguiente observaremos el cambio tan espectacular que dan las plantas.


Los siguientes riegos ya se harán con más frecuencia, éso dependerá de las condiciones climáticas que tengamos, pero ya no le puede faltar humedad a las plantas.


Por otro lado es importante tener a los pimientos libres de enfermedades. La mejor receta que hay (en lo ecológico) es mezclar azufre y oxicloruro de cobre (10%) y espolvorearlas periódicamente.

Técnicas de cultivo.
El pimiento suele echar, en las axilas de las hojas del tronco, muchos brotes, que han de ser eliminados.  Luego se suele abrir en 2, 3, 4 y hasta cinco brazos, saliendo de esta cruz las primeras flores. Los brazos del pimiento van creciendo por tramos. Al final de cada tramo se suelen abrir en dos nuevos tramos y echar en la intersección 1 o 2 flores.


Llegados a este punto uno puede optar por dos técnicas de cultivo diferentes:


1ª Dejar todos los brazos y brotes que vayan saliendo en cada  tramo, con lo que se formará una planta redonda y no muy alta. Si usamos esta técnica  se desarrollarán menos tramos de crecimiento, aunque con tallos más largos que si utilizamos la 2ª técnica, pero tiene como contrapartida que tendremos más brotes por tramo crecido. Sus frutos serán muy buenos las primeras cogidas, manteniéndose la calidad casi hasta el final, donde la planta, ya más agotada, echará frutos más pequeños.


2ª Dejar solamente dos brazos desde la cruz, con lo que tendremos una planta con más tramos de crecimiento, pero más cortos entre sí. esta técnica es muy productiva y con frutos de gran calidad casi hasta el final. Debido al crecimiento de sus brazos se deberá de encañar o entutorar.



Yo estoy probando las dos técnicas.

Cosecha y rendimiento.
Si se siembran en febrero se tardará 3 meses en recoger los primeros pimientos, pero si se siembra más tarde, la planta se adelanta y podremos cosechar a los 2 meses y poco (sembrando en abril, en junio ya tendremos pimientos).

Si todo va bien las plantas serán muy productivas. De las que sembremos en febrero podremos estar recogiendo pimientos hasta pasado septiembre y de las más tardías hasta noviembre.