AMANTES DEL CAMPO

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domingo, 7 de abril de 2013

ARANDO LOS AGUACATES EN ABRIL DE 2013

Ayer sábado me puse manos a la obra y aré el bancal de los aguacates.

En la época de la floración los aguacates pierden prácticamente toda la hoja y tras el manojo de flores echan los nuevos brotes. Toda esa hoja se va acumulando al pie de las plantas un año y otro y forma un mantillo muy nutriente producto de la descomposición de las mismas.

Las raíces superficiales de los aguacates suelen desarrollarse tras ese manto de hojas y en algunas ocasiones suelen desarrollar hongos (fitóftora), que debilitan la planta e incluso, como en el caso de los aguacates y  otros árboles, la terminan secando. Estos hongos se desarrollan bajo tierra y utilizan siempre la humedad de la tierra para extenderse de una planta a otra.

Para evitar el desarrollo y proliferación de dicho hongo es conveniente airear la tierra y eliminar las posibles raíces enfermas. La planta no sufre y desarrolla nuevas raíces en poco tiempo, sin que le afecte a su desarrollo ni al fruto.

Aproveché el arado de los aguacates para darles un abonado de fondo, le apliqué un complejo de materia orgánica con nitrógeno, potasa, fósforo y otros elementos.

Por otra parte, he sembrado en un semillero forestal calabazas de varios tipos, sandías y esponjas (lufa).

También en el suelo, al principio del segundo bancal, he puesto 9 golpes de zapallitos de tronco. Suelo abrir un hoyo en el surco, lo relleno de mantillo y encima echo 3 semillas. Las vuelvo a cubrir con mantillo y las riego. Deben de estar húmedas hasta que nacen y luego solamente dejo la planta más fuerte, el resto las corto con las tijeras.

Ya que ha terminado el periodo de lluvias he limpiado también el gallinero. He recogido 3 sacos que los reservaré para echárselos a los mangos.

jueves, 10 de noviembre de 2011

HUERTO DE INVIERNO 1ª PARTE: CEBOLLINO


Otros años para estas fechas ya tenía sembrado el huerto de invierno-primavera pero, por unas cosas u otras,  este año me ha pillado el toro y, aunque todavía no es tarde, ni mucho menos, para el mes de noviembre ya me estaba yo comiendo mis primeras lechugas y rabanitos, que es lo más rápido del huerto.



Tras las lluvias de la semana pasada he tenido que esperar para poder arar la tierra de nuestro futuro huerto. Limpié el gallinero y le eché un suelo de paja a las gallinas, le encanta escarbar entre la paja nueva. Saqué 3 sacos de gallinaza y se la eché a la tierra que iba a arar. Hay que tener mucho cuidado con el estiércol de las gallinas ya que es muy fuerte y podría quemar las plantas que sembremos.



El jueves tuve un clarillo por la mañana y aré un espacio de unos 80 m2. No me dio tiempo a tasquivar los surcos y lo dejé para el día siguiente.

Hoy viernes he comprado dos manojos de cebollino para sembrarlos después de comer. La próxima semana compraré el resto de verduras para sembrar. Hoy sabía que no me iba a dar tiempo a más y mañana estaré todo el día fuera, Doña Pepita cumple 82 años y hay que estar a su lado.

Las tardes son ya muy cortas y aunque me fui temprano al campo, entre que preparé la tierra, repartí la planta y la sembré, se me hizo de noche en el campo.


Yo siembro el cebollino en surcos, los suelo hacer anchos y aprovecho las dos caras. El marco de plantación es de algo menos de una cuarta, me gusta sembrarlos claros para luego trabajar bien con la escardilla, sin que dañe las plantas cuando les quito la hierba.


Antes de su siembra corto la punta de los tallos del cebollino, con esta acción la planta tiende a echar tallos nuevos y, a su vez, a generar nuevas raíces.

No se deben de enterrar mucho las plantas y hay que procurar que tampoco el agua las cubra. Lo ideal es colocarles una goma perforada de goteo para regarlas pero, aunque las tengo, el sistema de riego que usaré será el tradicional, el de inundación de los surcos. Por ello hay que tener en cuenta el desnivel del terreno para colocar más altas o más bajas las plantas, según el sentido del agua.

Una vez sembrado el cebollino, lo suyo es regarlo después para que se quede clavado, pero como la tierra está húmeda y esperamos lluvias para principios de la próxima semana no sufren nada las plantas y agarraran sin problemas.

También he sacado tiempo esta semana para hacer una chapuza que tenía pendiente desde hacía mucho tiempo. He separado el desagüe de la lavadora, el fregadero del porche y la cocina y el de la pila de lavar, de la bajante que va al pozo ciego y lo he dirigido al bancal que hay debajo de las chumberas. Estas aguas no se consideran aguas sucias y no perjudican a las plantas ni a la tierra.

Las habas están preciosas, no he visto ningún fallo y llevan un rumbo estupendo. La semana que viene les daré la primera escarda.



lunes, 30 de mayo de 2011

LABORES AGRÍCOLAS

Por mitad de la finca del cortijo pasa la acequia Almansa, la recorre por su parte más ancha. Con el año tan bueno de lluvias que llevamos va llena hasta los topes, incluso por algunos lados se desborda.

Pues aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, he conectado los tubos y, en primer lugar, he llenado la alberca, que la tenía media, porque ya estoy regando con el goteo. De momento estoy regando entre una hora y hora y media cada tres días, más adelante les aumento la frecuencia del goteo

Después me puse a regar todo el huerto: pimientos, tomates, calabacines, coliflores, Cherrys, berenjenas, maíz y, por primera vez, los pimientos segundos (algunos ya tienen fruto).

Hablando con Dioni, el responsable de la Finca El Zahorí, para que me reserve púas de mango para este verano, me comentó que era conveniente quitarle a los mangos las ramas cuyos injertos no habían agarrado, y si éstas eran muy gruesas que las sellara con cera u otro producto (yo las lacré como si de una misiva se tratase).

También he pinzado los brotes de los injertos del año pasado cuyo crecimiento había comenzado. Con ello provoco que del mismo sitio surjan varios brotes nuevos (suelen salirle ente 4 y 6). Si no hacemos esta tarea el tallo resultante se suele hacer demasiado largo, tendiendo a doblarse, formándose un árbol deslavazado y amorfo. Con el pinzamiento en cada crecida conseguimos una planta redonda y armónica, con multitud de ramas, que ya en un futuro se irán seleccionando las que vayan a ser definitivas.

Ya no paramos de coger productos, entre todo el fin de semana hemos recogido 11 calbacines, 1 bolsa de pimientos y media bolsa de tomates. Cogí también una coliflor y una bolsa de aguacates.

Al igual que me ha ocurrido en otras ocasiones, cuando menos me lo esperaba, vi sobre una rama de la araucaria grande un camaleón. Qué impresionante, por mucho que los vea, nunca dejan de sorprenderme. Al contemplarlo parecía una prolongación de la rama, que capacidad de mimetismo.

Mi hijo siente con estos animales una atracción especial, ya me costó trabajo convencerlo para que no lo molestara mucho. En otras ocasiones que los ha visto los coge y se los coloca en el hombro haciéndole compañía todo el rato. En esta ocasión pudo reprimir su ansia y lo dejó tranquilo. Hoy lunes todavía seguía sobre las ramas de la araucaria. 

Cuando vea estas fotos el amigo Javier de Madrid se va a morder las uñas pensando: "Quién pudiera estar por ahí". Bueno, bueno, ahora está donde tiene que estar, que seguro que todo va a salir muy bien.

He aprovechado también para limpiar el gallinero. Un aspecto interesante para los que tengan gallinas es colgarles los comederos. La gallina de por sí tiende a escarbar en la comida, movidas por el instinto. Si están colgados los comederos, cuando las gallinas intentan escarbar, éstos se mueven, con lo que no desperdician tanta comida (bueno, la gallina si tira algo al suelo, luego lo pica del mismo, así que lo que por un lado tira, por otro se lo come).


Después, les suelo echar un suelo de paja para que se mezcle con  sus excrementos y no se ponga tan duro.






domingo, 24 de abril de 2011

REGRESO DE VACACIONES DE SEMANA SANTA




Tras unos días de descanso; bueno, de agotador descanso regresamos ¡por fin! a la casa, no sin comprobar que el volumen abdominal había superado un nuevo eslabón en el cinturón,  ya de por sí largo y estirado. Aunque la verdad sea dicha, estos días nos vienen bien a todos, sobre todo porque se disfruta de lo más importante que hay en la vida, que es la familia.

Nada más llegar al cortijo observé que el pluviómetro tenía 15 l/m2Lo instalé el miércoles; osea, que contando los 5 que habían caído la noche del lunes al martes, han caído en total 20 litros esta Semana Santa.

La tierra estaba húmeda, yo venía sin muchas ganas de trabajar, así que solamente dí un paseo y comprobé el estado del huerto y de los animales.

Los pimientos primeros siguen creciendo con una fuerza extraordinaria. Ya hay muchos frutos cuajados y las flores se multiplican por todas las plantas. Esta semana que viene los escardaré para quitarles las hierbecillas que tenga y para homogeneizar la tierra, ya que con el riego que le dí la semana pasada han salido algunas grietas en los surcos y hay que escardarlas para evitar que se pierda por ellas la humedad.

Por su parte, los tomates, siguen también un buen desarrollo, todavía no ha hecho aparición la temida Tuta. En los próximos días les colocaré (solamente a los tomates de ensalada, que tienen las matas más desarrollo que los de pera) unas cañas horizontales, aproximadamente a una altura de 80 cm., para ir atando las dos guías que les he dejado. Cuando el riesgo de precipitaciones termine, también tendré que azufrarlos de nuevo ya que esta semana se han lavado con las lluvias que han caído. También les daré un raspadillo suave a la tierra para quitarles las malas hierbas que han salido.

El resto del huerto hay que escardarlo porque le están saliendo muchas malas hierbas, así que la escardilla va a tener en los próximos días bastante trabajo.

Las gallinas han sobrevivido perfectamente estos cuatro días. Cuando levanté la tapa del ponedero, no cabía ni un huevo más, no daba abasto de coger huevos, en total había 2 docenas. No calculé bien la comida que les eché para estos días y los comederos estaban limpios, aunque ya se sabe que estos animales suelen tirar parte de ella, en su afán de escoger el mejor grano, al suelo y luego se lo vuelven a comer.

Al echarles comida estaban un tanto desesperadas. Para compensarles les eché ración doble. Las gallinas aguantan sin comer bastante tiempo; ellas escarban y siempre encuentran algo, lo que no debe faltarles nunca es el agua.


Por esta época geranios, gazanias, rosas, etc. están en flor. El porche del cortijo rebosa alegría y color. De momento los pulgones, como padece nuestro amigo VIÑALARGA, están medio controlados; suelo frotar suavemente las plantas invadidas con una esponja y agua con jabón de sosa disuelto y, durante una temporada, se mantienen limpias y saludables.

sábado, 26 de marzo de 2011

CASA DE LOS POLLITOS

Esta mañana he llevado a los pollitos al cortijo.

Con una caja de cartón fuerte les he hecho una casita. Tienen dos semanas y media de vida y, aunque ya están echando plumas, les he instalado una bombilla dentro de su caseta para que les de calor, se la mantendré todavía durante un par de semanas.

Les he estado observado la cabeza y la cresta y creo que hay 2 machos y 4 hembras. En unos días se identificarán mejor.



viernes, 25 de marzo de 2011

GALLINERO

Esta mañana, he preparado en el gallinero un apartado, para echar provisionalmente los pollitos, mientras son más grandes.

Las gallinas son muy territoriales, si llevamos un espécimen nuevo al gallinero, lo persiguen y lo aíslan, no aceptándolo hasta que pase una buena tamporada.
Otra curiosidad de los Gallus domesticus es que existen jerarquías dentro del gallinero, sí, sí. En el escalón más alto está el gallo y sus gallinas favoritas (esto parece un harén), que suelen ser las más viejas o sus contemporáneas; en el siguiente escalón están  las que no son favoritas, que, cuando le apetece, también son sometidas a los deseos libidinosos del gallo y, finalmente, están las gallinas que han llegado en último lugar o pertenecen a otra raza o clan ya formado con anterioridad.

Si echara los pollitos tan pequeños en el gallinero, junto a las demás, estas les picarían y los matarían. Por ello les tengo que hacer un apartado, con tela metálica, para que no tengan contacto físico, pero sí visual. De esta manera, las gallinas adultas, se van familiarizando con sus nuevas compañeras.

Cuando lleven un mes, más o menos, viéndose, las gallinas adultas han perdido la curiosidad por sus nuevas vecinas, resultándoles indiferentes; además, si los persiguieran, lo pollitos son ya zagalones y con buenas patas para escapar de los picos de sus enemigas. Así pues, les quito la tela metálica y el nuevo grupo va ocupando ya su lugar en el gallinero.

viernes, 11 de marzo de 2011

LA GALLINA

El promedio de vida de las gallinas suele ser entre 5 y 7 años, aunque algunas pueden alcanzar, excepcionalmente, los 10 o 12 años. A pesar de vivir tantos años, la vida fértil de la gallina dura 4 o 5 años. Comienza a poner huevos a partir de los 7 u 8 meses y es cuando cumple un año cuando suele hacerlo casi a diario. A partir del tercer año la producción de huevos va disminuyendo paulatinamente, hasta que, en las últimas fases de su vida, dejan de poner.

El ciclo natural de postura de las gallinas suele estar relacionado con las estaciones del año, siendo la temperatura el factor que más influye en su puesta; cuando hace frío y el día es corto (en invierno), suele disminuir su producción, también disminuye algo en el centro del verano por el exceso de calor. La gente mayor dice que en estas temporadas la gallina está criando overa para la próxima puesta. En las estaciones intermedias es cuando la gallina suele poner huevos casi a diario.

En las granjas, la gallina no puede estirar sus alas, ni empolvarse con la tierra o escarbar en ella con sus patas y pico, ni siquiera, subirse al palo del gallinero para dormir. Para que no piquen los huevos le cortan su pico y, a lo largo de su estrecha existencia, sufren enfermedades oseas e infecciosas. En el agua, para prevenirlas de enfermedades, les inyectan períodicamente antibióticos y, para obtener mayor rentabilidad económica, les alteran sus ciclos naturales mediante luz artificial, calefacción y piensos con estimulantes. Así que, os podéis imaginar del privilegio con el que gozamos en el cortijo, cuando recogemos los huevos de unas gallinas, que viven en un espacio lo más parecido al de su medio habitual y que están alimentadas con cereales naturales, hierbas, desperdicios de la casa, etc.; nos sentimos satisfechos y orgullosos de compartir con ellas un espacio en este mundo.


Ayer nacieron 6 pollitos en la incubadora de Mateo y me los traje para Almuñécar. ¡Tenemos que ir manteniendo la granja! La mayor parte de nuestras gallinas son de raza castellana, negras como el azabache y ponen casi todos los días huevos, salvo en sus paradas biológicas. Ahora, durante un mes, haremos de gallina clueca y los mantendremos calenticos en una caja, dándoles calor con una bombilla. Cuando estén más grandes y el tiempo mejore los llevaremos al cortijo y los iremos adaptando al gallinero. Calculo que hasta la próxima Navidad no comenzarán a poner huevos.




EL HUEVO

Cuenta mi madre, que mi bisabuela Toñica "La Canuto", mujer de carácter y tronío, tenía por costumbre meterle el dedo en el culo (el de en medio, el corazón) a las gallinas, para saber las que ese día iban a poner huevos. Me cuenta también, que muchas veces no le salían las cuentas, y era, porque su marido, mi bisabuelo "Papa Che", cuando iba la gente pidiendo a la casa (esos sí que eran tiempos duros), los mandaba por la puerta falsa, como ellos la llamaban -la puerta de atrás, la del corral y las cuadras- y sin que mi bisabuela se enterara, les daba los huevos que ponían las gallinas. Luego cuando  ella realizaba la recolecta y veía que no le salían las cuentas, decía: "No puede ser, si yo he contado 20, cómo puede haber 10..." y él le contestaba: "Toñica, mujer, se los comerán...", a lo que ella le respondía: "si se los comieran, se verían los cascarones". Mientras, Papa Che se alejaba sigilosamente, dejándola a ella pensativa y con el entrecejo fruncido.


El apodo de Canutos nos viene por el padre de mi bisabuela, que nació el día de San Canuto (19 de enero) y le pusieron de nombre Manuel Canuto. En los pueblos, aunque cada vez menos, se conoce a la gente por los apodos. Algo parecido ocurría en la mili -quién la haya hecho, como yo, lo sabe, se llama a la gente por el apellido o el nombre menos frecuente, para diferenciarlos entre la tropa- así que, a mis antepasados por parte materna nos conocen en el pueblo como "Los Canutos".

Ya he comentado en otras ocasiones que me genera gran entusiasmo el momento de recoger los huevos de las gallinas ¿será algo hereditario? bueno, bueno, vamos a dejarlo aquí. De 10 gallinas que tengo, suelo recoger diariamente entre 6 y 8 huevos. Cuando voy a levantar el ponedero me pregunto ¿cuántos huevos habrá?, regocijándome en los huevos amontonados una vez que los veo y pienso en la frustración que experimentaría mi bisabuela al ver la mitad de su cosecha. He de decir, por otro lado, que a mí, todavía, no se me ha ocurrido hacer lo del dedo.

Pienso, asimismo, en  lo mal que lo debe de pasar la gallina que pone los huevos de este calibre (son de dos yemas).

miércoles, 26 de enero de 2011

LIMPIEZA DEL GALLINERO

Esta mañana he limpiado el gallinero, lo suelo hacer cada 2 o 3 meses. He obtenido un carrillo de mano lleno hasta los topes.

















Las torvas donde les echo el alimento a las gallinas las tengo sujetas del techo con un alambre. La gallina tiende por instinto a escardar con las patas en la comida para obtener el mejor grano, así que cuando intentan escarbar en el comedero éste se mueve y no lo pueden tirar al suelo con lo que no se desperdicia tanto alimento.

Tengo 2 gallos en el corral y ya se están peleando, tendré que separarlos o preparar un día de estos un arroz campero.