AMANTES DEL CAMPO

Mostrando entradas con la etiqueta Lechugas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lechugas. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de diciembre de 2011

2ª PLANTACIÓN DE LECHUGAS


Esta mañana me fui andando al cortijo. De camino me pasé por ABOSOL, la tienda donde suelo comprar la hortaliza, y me llevé 20 lechuguitas malagueñas.


Esta variedad de lechugas son de hojas delgadas y de longitud media. Son muy apreciadas y sabrosas. Las he sembrado en los surcos que había dejado para tal fin, junto a las otras, que ya están bastante crecidas. Para enero podremos comernos las primeras  de la temporada.


Llevamos unos cuantos días con bastante viento por nuestra costa granadina, a veces las rachas son fuertes y he visto muchos chirimoyos en el suelo y algunos aguacates.

Lo que sí provoca tanto viento es mucha sequedad en la tierra. Las perspectivas de lluvias para los próximos días son prácticamente nula, con los que antes de irnos las vacaciones a Granada regaré de nuevo la huerta.

Hoy, por lo pronto, he escardado el cebollino, los puerros, las lechugas, el brócoli, las coliflores, las acelgas y las coles. Las habas solamente tienen hierba (y poca) en la zona que pega al cebollino.

 
La hierba que tiene el huerto se conoce por la zona como "ombliguitos". Nace con las primeras lluvias de otoño y dura hasta la primavera. Es un pequeño bulbo, como una chufa, de donde sale un tallo muy carnoso, que al salir de la tierra echa hojas como tréboles. Finalmente sale un tallo largo en cuyo extremo se abre una flor amarilla. Mis hijos solían coger estos tallos de las flores y los chupaban, son como vinagreras. Aquí no está considerada como una mala hierba, pero es una plaga y retiene la humedad del rocío. Es estacional y para el mes de abril o mayo desaparece.

Yo suelo escardarla (aunque vuelve a salir) para evitar la concentración de humedad cerca de mis plantas y evitar enfermedades relacionadas con éste exceso de humedad.

Las naranjas de zumo ya están a punto de coger. Desconozco el nombre de la variedad, pero yo  las he clasificado en tres: 1 árbol que usamos para zomo (aunque yo también me las como pelándolas), tiene huesos y son poco ácidas; 2 plantas de la Sangre (sanguinas), que ya tienen color, pero la pulpa todavía está naranja; y 1 árbol de Naranjas de la Reina (dulces), que las mezclamos en los zumos, aunque algunos se las comen también peladas, porque están muy suaves de comer. Para estas fiestas ya me llevaré unas cuantas cajas para Granada.

sábado, 26 de noviembre de 2011

VISTA GENERAL DEL HUERTO

Para estas alturas de la temporada ya hemos sembrado la mayor parte de las plantas que teníamos en mente.

En lo referente a verduras, tengo predilección por cuatro plantas: lechugas, cebollino, puerros y brócoli.

De las cuatro, la más precoz es la lechuga, con lo que suelo hacer diferentes plantaciones espaciadas en un mes y medio aproximadamente. De esta manera nunca falta una ensaladita de lechuga en nuestra mesa durante todo el invierno y casi toda la primavera.

Por otra parte, de brócoli, puerro y cebollino, que tienen un ciclo de desarrollo más largo, solamente hago dos plantaciones: en diciembre siembro la segunda tanda de brócoli y puerro y en enero sembraré la otra de cebollino. Más tarde no se dan bien en nuestra zona ya que el brócoli necesita mucha humedad y el cebollino con el calor no engorda.


En enero-febrero sembraré las patatas tempranas y, al igual que hice la campaña pasada, ya en febrero comenzaré a preparar las plantas del huerto de verano.


Hoy he escardado de nuevo las habas y, a pesar de ser bastante terreno, en un par de horas las he terminado todas; con la escardilla se le da una pasada por encima y se le quita la costra dura que pueda haber y las hierbas pequeñitas y se queda la tierra estupenda. Al escardar no solamente eliminamos las adventicias que puedan crecer y supongan competencia con nuestras plantas, sino que también realizamos un doble efecto: por un lado oxigenamos la tierra y se queda mullida y esponjosa y, por otro, eliminamos la costra dura que se forma tras la lluvia y que al ir secándose se agrieta perdiendo la tierra humedad. Por lo tanto una buena escarda vale por un riego.

Para tener una visión más real de nuestro huerto he recogido estas imágenes, aunque debido a la claridad que había y a que las plantas de cebollino y puerros están todavía muy pequeñas, no se distinguen muy bien.


En los taludes de los bancales hay algunas esparragueras silvestres. Cuando comienza las lluvias es conveniente cortarlas a ras de tierra (¡ojo! que pinchan como agujas) y en una semana ya estamos recogiendo espárragos silvestres.




Las primeras esponjas ya están secándose y la segunda cosecha de guindillas está lista para recolectar.

viernes, 18 de noviembre de 2011

HUERTO DE INVIERNO: 2ª PARTE


Resulta muy satisfactorio consumir productos cultivados por uno mismo y, sobre todo, si lo haces de forma sana y natural.


Algunas veces pienso que muchas de las enfermedades que padecemos, en esta sociedad tan moderna y avanzada que tenemos, son consecuencia de la mala alimentación que realizamos.


Pienso que debería de estar más controlada la alimentación de los animales; no es normal que para engordar un pollo en una granja se tarden dos meses y que para criar un pollo de corral se tarden seis. ¿Qué comen?, imagino que todo será legal, pero ¿es sano?¿es natural? Lo mismo ocurrirá con cerdos, vacas, gallinas...


También me pregunto si los productos que se utilizan en el campo son saludables, no digo ya legales, que confío en la responsabilidad de los agricultores y así sean, pero ¿están bien estudiadas las consecuencias que a largo plazo pueden producir estos productos en la salud humana?

Es mejor no pensarlo, pero creo que el aumento de las enfermedades cancerígenas que padecemos tiene algo que ver con lo que comemos. Ahora que uno pasa de los 50, empiezo a mirar a mi alrededor y no me gusta mucho lo que veo.

Así pues, tenemos que cuidarnos todo lo que podamos y, si tenemos la posibilidad de cultivar nuestros propios productos, mucho mejor.

Aunque no somos autosuficientes con los productos que obtenemos del Cortijo sí que son un porcentaje cada vez mayor de los alimentos que consumimos y espero que con el tiempo este porcentaje aumente.

El miércoles compré 30 lechugas, 10 brócolis, 10 coliflores y 5 acelgas. Los puerros todavía estaban muy pequeños y no los compré, necesitan un mínimo de tamaño para que la tierra no se los coma.


Las coliflores y los brócolis los siembro a una distancia de 50 cm, más o menos, y en la cara sur del surco. Entre una planta y otra siembro un par de lechugas. Las lechugas se vienen antes y para cuando el brócoli está grande ya nos hemos comido las lechugas. En la otra cara del surco siembro el resto de las lechugas.



Después de la siembra hay que echarles un poquito de agua repitiendo el riego los dos o tres días siguientes, para que las plantas agarren. Yo suelo hacerles una pequeña poza con lo que no tengo que llenar el surco entero. Para el fin de semana se esperan lluvias por nuestra zona así que durante un tiempo estaré descuidado de los riegos.


Por su parte, las acelgas deben de estar sembradas con un marco de plantación superior, ya que se abren mucho y necesitan espacio para sus hojas.

He tenido tiempo también de escardar las habas. Siguen con su buen pinta y, aunque la tierra tiene humedad, les vendrá muy bien las lluvias de este fin de semana; las habas necesitan agua con frecuencia.

También llovió el martes 5 litros y el jueves 1 litro más.

Aproveché el miércoles también para rellenar el trozo de muro que habíamos levantado el domingo anterior.

El relleno del muro ha de ser de escombros, cascajo o material que no absorba el agua y se dilate para evitar que empuje al muro y lo puede tirar, nunca de debe de rellenar con tierra. Eso sí, hay que colocarle unos buenos tubos de drenaje para evacuar las aguas que se filtren, aunque lo ideal es cubrir la superficie con hormigón y que sea mínima el agua que se filtre.