AMANTES DEL CAMPO

Mostrando entradas con la etiqueta GUAYABAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta GUAYABAS. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de octubre de 2011

PRIMERAS LLUVIAS DE LA TEMPORADA

Normalmente el Año Meteorológico comienza en septiembre, pero este año se ha retrasado un mes.


El día 2 de septiembre cayeron unas gotas en nuestra zona, pero no llegó ni a 1 l/m2 . Fue ayer sábado día 22 de octubre cuando recogimos las primeras lluvias. Recogimos 2'9 l/m2 , pero ha sido hoy domingo cuando sí ha llovido de verdad. Han caído 8 l/m2  y ya si se ha notado en la tierra.


Esta cantidad de lluvia no suele penetrar mucho y la aprovechan más las plantas del huerto que los árboles, pero éstos también la agradecen, por lo menos se les quita el polvo de las hojas y les refresca el suelo.

Mañana lunes esperamos más lluvias, y el frente que barrerá la Península parece que es más profundo y activo que los que han pasado, yo calculo que pueden caer más de 20 litros.


No esperaba, sin embargo, las lluvias de esta mañana y había quedado con el primo Víctor para echarle una capa de hormigón a la parte alta del camino, la del muro que levantamos. Pero las lluvias nos han partido la mañana, aunque las doy por bienvenidas.

Otro día seguiremos con la mezcla, me he puesto como objetivo tenerlo listo antes de Navidad.



Para las 12 se había despejado y salió un sol que picaba, pero ya nos habíamos enfriado y dimos de mano. Por la tarde estuve dando una vuelta por el campo y las plantas parecía que tenían otra pinta.



El mango Keitt tiene unos frutos enormes, nosotros hemos bautizado esta fruta como los "Mangos Osborne".


El viernes cogí un par de cajas de guayabas de Limón, algunos ejemplares pesaban casi un cuarto de kilo. Se las llevé a Loli, la frutera, en la corrida de frutas estaban a 80 céntimos, pero ella me las pagó a 1 €. 

No las quise cobrar y le dije que ya me iría llevando fruta y verdura de la tienda. Ella encantada ya que también se lleva ganancia en lo que me llevo, así que los dos contentos.

jueves, 14 de julio de 2011

FRUTAS TROPICALES

Recuerdo que en mi infancia, para comer la mayoría de las frutas, teníamos que esperar al final de la primavera o al verano. Primero las cerezas, luego los albaricoques, las ciruelas, los melones, las sandías, los melocotones, etc. Hoy día, muchas de ellas las disfrutamos todo el años, bien gracias a los invernaderos o porque se guardan en cámaras y las van sacando al mercado poco a poco.


Las campañas de aquellas frutas duraban poco ya que los medios de conservarlas todavía no estaban muy desarrollados. Así que llegábamos al invierno y los frutos escaseaban, salvo las naranjas. La mayoría de los árboles tiraban la hoja en otoño y durante el invierno estaban "pelaos" hasta que volvían a tomar vida en primavera.



Por su parte, muchos de los frutos tropicales introducidos en España poseen, en este sentido, un ciclo vital diferente. Así, los chirimoyos echan la flor desde el verano hasta el otoño y comienzan a producir en otoño e invierno respectivamente. Los aguacates florecen en invierno y primavera y echan la fruta en el otoño e invierno siguiente y las guayabas echan las flores en verano y nos las comemos también en otoño y en invierno.


Pero otra particularidad de estos frutos es que sus campañas productivas son muy amplias, ya que están dando fruto durante varios meses, a diferencia de nuestras frutas tradicionales. El chirimoyo y las guayabas comienzan a madurar en septiembre-octubre (según zonas) y terminan de dar en febrero-marzo (también según zonas). Por su parte los primeros aguacates los podemos recoger en octubre y, en algunas variedades, se pueden juntar los frutos de varias campañas. Yo, de hecho, tengo aguacates de la variedad Hass del año anterior con frutos de la presente campaña (la foto superior izquierda muestra frutos de la campaña pasada, en la que hay a la derecha vemos frutos de la pasada temporada y de ésta y en la que hay debajo de la primera podemos ver el árbol cargado de aguacates para la próxima campaña).

En estas imágenes laterales podemos observar guayabas de limón en flor y con fruto. Para septiembre probaremos las primeras, esta variedad suele estar dando hasta noviembre. Las de fresa son más tardías y duran hasta febrero-marzo.


Es pues un lujo poder disfrutar durante todos los meses del años de frutas frescas, cogidas por uno mismo, directamente del árbol.

Aquí en estas fotografías o muestro como están a día de hoy los mangos Osteen (foto inferior) y Keitt (derecha).












lunes, 23 de mayo de 2011

LABORES VARIAS

Esta mañana he quitado la leña que había detrás de los pinos y he recortado las ramas de éstos que sobresalían. La idea es crear un nuevo ambiente debajo del limonero, formando los pinos una barrera que nos proteja de las vistas desde la curva del pozo. Para impedir las vistas desde la carretera sembraré cipreses que hagan de barrera natural (la semana pasada sembré las semillas en el invernadero del IES).
He sembrado el poto junto a la araucaria, para que se vaya enredando en su tronco y también sembré un cactus candelabro a la entrada del cortijo.

Por la tarde estuve regando las parras nuevas y conecté el goteo; escardé las berenjenas y los pimientos segundos; cogí unos pocos pimientos, el primer calabacín y 3 papayas y estuve destallando los Cherrys.

En los guayabos de limón ya se están abriendo las primeras flores.


En un aguacate hay un nido de tórtola con 2 huevos.
































domingo, 23 de enero de 2011

PODA DE PARRAS Y GUAYABOS

El día 21 de enero entramos en luna menguante. Los antiguos dicen que la poda, sobre todo de las parras, para que luego echen muchas uvas, hay que hacerlas en la menguante de enero. En climas más fríos se haría en la de febrero.

He podado pues las parras: las 3 negras, que me regaló mi amigo Antonio Hernández, del parral que tiene en su cortijo; las 6 blancas motúas y las 2 blancas de embarcar de Almería, que me regaló mi otro amigo Mateo Masegosa.


Yo las estoy formando como arbolitos, en  cepas bajas, dejándoles tres brazos. A cada uno de ellos le dejo 2 llemas, de donde luego saldrán los sarmientos que echen las uvas (si es que echan, este es su tercer año y todavía no han echado ni un racimo de uvas).

Cuando podo las parras me acuerdo de mi abuelo Manuel. Cuando quería verlo tenía que ir a la viña que tenía en el pago de "las viñas", en El Padul, siempre estaba allí. Él me dijo que cuando podara las parras le quitara la corteza suelta que pega al tronco para sanearla y evitarle enfermedades a la plata. Yo, como buen discípulo, sigo su consejo.

También he podado los guayabos blancos (de limón se llaman en Almuñécar), que hay en el tercer bancal.



El guayabo es un árbol de rápido crecimiento, es por ello que hay que formarlo muy bien desde pequeño, para que no se te vaya muy alto y podamos tener siempre el fruto al alcance. Se le cortan las puntas que suben verticales y se les abre las ramas de las puntas en cruz. Se limpian las ramas interiores que se cruzan y ya está, a esperar al próximo otoño para degustar una de las frutas más singulares que nos ha venido del trópico.