Este domingo he tenido un día intenso. Las patatas están saliendo, pero no terminan de arrancar. Hablando con el amigo Antonio Hernández me dijo que las abonara, las aporcara y después les diera un buen riego.
Llevo tiempo buscando un abono alternativo al estiércol para utilizarlo en las patatas. El estiércol que yo echo es la gallinaza de mis gallinas, que como se sabe posee un alto contenido en nitrógeno.
Ante los últimos fracasos que he tenido con las patatas el amigo VIÑALARGA me recomendó el sulfato potásico al principio y el fósforo más adelante. Como soy un poco reacio a utilizar abonos químicos en el Cortijo, sobre todo en los productos del huerto, he estado buscando algún producto autorizado en lo ecológico que contuviera una alta proporción de potasa y fósforo.

Mira por donde, ha tenido que ser en El Padul donde he encontrado lo que buscaba. El abono se llama BIOGRAN, es un complejo de productos orgánicos y minerales, que esta autorizado en lo ecológico. Contiene un 20 % de sulfato potásico y un 10 de fósforo. Ha sido lo mejor que he encontrado.
Ayer sábado subí a Granada y enganché el remolque para traerme el abono. De camino le llevé un poco de fruta y hortaliza a la familia y el remoque lleno de leña para la chimenea del Puntal.
Así que hoy domingo quería dejarme toda la faena hecha, con lo que madrugué y me fui al Cortijo con las primeras luces del día. Lo primero que hice fue echar el abono y a continuación me puse a aporcar las patatas. Aporcar es quizá el trabajo más duro del cultivo de las patatas, pero si vas poco a poco y te tomas tus descansos terminas pronto (el amigo Antonio ha adaptado a su rotavátor unas ruedas que le permiten pasar por la estrechez de los surcos y con la reja los aporca muy fácilmente. Habrá que prepararse algo similar).

Cuando iba abrigando los surcos me acordaba de Manolo, Salvador y Manolillo (los "Caragallos") , de cuando venían a ayudarnos al Cortijo. Recuerdo a Manolo decirme que después de aporcar las patatas había que compactar la tierra en los surcos, él decía hacerle el espejo, para que se sujetara la tierra y no se perdiera el abono que le echáramos.

Cuando acabé la faena le metí un hilo de agua a las patatas. Se trata de que el agua circule despacio por la parte baja de los surcos para que la tierra la vaya absorbiendo hasta que llegue la humedad a lo alto del mismo. Las tuve regando desde las once hasta las tres y quedó todo empapado. Espero que en los próximos días den un buen estirón.
Mientras se regaban las patatas estuve echando unas semillas de Tomata Riojana, de pimientos choriceros, de pimientos del Padrón, de pimientos del Piquillo y de pimientos de asar. Muchos amigos me han dicho que siembre cosas que ellos también las quieren sembrar.
También el amigo Silvio estuvo arreglando el marco de la puerta de la cochera que se había descuadrado y se cerraba con dificultad.















































