
Por la tarde estuve regando los aguacates con la acequia. Me interesa que los árboles que hay cerca del pozo se rieguen abundantemente, de esa manera conseguimos un doble efecto; por un lado, que se rieguen las plantas y, por otro, que el agua filtrada vaya a parar al pozo, con lo que tendremos una reserva de agua para más adelante regar el huerto.
He terminado de revisar todos los goteos de los mangos del segundo bancal.
También regué los tomates que, por cierto, están para echarle mal de ojo. Ayer los volví a azufrar y hoy he tenido que atar algunas matas, de lo altas que están. Esperemos que la Tuta tarde en llegar y podamos comernos algunos.

He terminado, también, de escardar los pimientos primeros. Esta es la tercera vez que lo hago y ya están situados prácticamente en el centro del surco. Por cierto, todavía desde que los sembré, el 18 de febrero, no los he regado, la tierra tiene humedad y, por tanto, no están pasando falta.
Los mirlos están tremendos, ya casi no caben en el nido. Esta será la última foto que les eche, no quiero que se asusten y salten del nido antes de tiempo.
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