En la Costa de Granada, durante el mes de abril, es cuando se siembra el huerto del verano.
Yo, como si de un joven impulsivo e inexperto se tratara, en ocasiones, me precipito y siembro antes de tiempo; me dejo llevar por el ansia de no querer que se me pase el momento, sin esperar a que el mejor reloj que tenemos, que no es otro que el natural devenir de las estaciones, de los días y las horas, nos marque cuándo debemos realizar las tareas en el campo.
Este año he tenido suerte con las siembras de pimientos y tomates tempranos que hice. Los sembré el 18 de febrero y el tiempo que hemos tenido desde entonces ha sido favorable y no les ha perjudicado. Así que, nos hemos presentado en el mes de abril, y ya se están viendo los primeros tomates en las matas y las primeras flores de los pimientos.

Pero es ahora, en abril, cuando debemos sembrar las hortalizas de verano sin riesgo a que el tiempo perjudique la cosecha. Ya hace calor y las plantas se ven crecer todos los días.
Por tanto, hoy, he sembrado pimientos italianos y berenjenas rayadas (procedentes del vivero de Saliplant, de Motril) y pimientos y berenjenas negras largas (procedentes de Nerja). La diferencia en el precio de unas y otras es considerable, casi el doble de caras las de Saliplant, y el tamaño también lo es; las de Nerja están más hechas. Estaremos atentos al desarrollo y producción de las mismas.
En esta ocasión he sembrado las plantas, un surco sí y otro no, a una distancia de 80 cm., dejándoles espacio para que crezcan y se desarrollen con holgura.
Javier, esas plantas altas con flores moradas que tienes en los caballones, ¿qué son? Te has fijado si tienen orius en las flores?
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