AMANTES DEL CAMPO

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domingo, 26 de julio de 2020

INJERTAR AGUACATES

Llevaba ya mucho tiempo pensando en subir un vídeo de cómo injertar aguacates.
En nuestra zona, en la Costa Tropical de Granada, y concretamente en Almuñécar, se suelen utilizar dos métodos para injertar los aguacates: injerto mediante púa e injerto mediante estampilla.
Las dos modalidades de injerto se deben de realizar a partir del mes de junio ya que es a partir de esta época en la que las yemas están propicias para seguir el crecimiento. El límite para el injerto serí el mes de agosto, lo que ocurre con estos injertos es que se duermen y no empiezan a crecer hasta el año siguiente, por eso es conveniente hacerlo como máximo en julio.
El método de púa es muy similar al que se utiliza en el mango, aunque con una importante diferencia, en el mango se le deja la yema apical (la principal del crecimiento) para que sea la única a través de la cual se desarrollará la futura planta, mientras que en el aguacate esa yema apical y las dos siguientes se les quita, dejando que se desarrollen solamente dos yemas laterales.
El método de la estampilla consiste en elegir una yema adecuada, que tenga ya un poco de volumen, y pegarla a la planta elegida, es muy fácil y se suele utilizar para plantas con un tronco más grueso. Suele ser muy efectivo también.
Yo, en el presente vídeo, os voy a explicar cómo realizo el injerto con púa.



Aquí tenéis la evolución de los injertos después de cuarenta días de haberlos injertado:






Están espectaculares, algunos tienen un crecimiento de más de una cuarta.

Bueno, si queréis ver más vídeos lo podéis hacer en mi canal de Youtube del Diario de un Campesino: https://www.youtube.com/channel/UCHqa8AzicR3ESaxVoH_kakw?view_as=subscriber

Saludos y suerte.



domingo, 27 de abril de 2014

MANGOS EN FLOR

Conforme bajamos desde la carretera por el camino hacia el Cortijo me dejo a la izquierda tres bancales uno de 70 y los otros dos de 100 metros de largo aproximadamente, mientras que a la derecha del camino solamente existe un bancal ancho y hermoso de unos 400 m2 aproximadamente, que lo tengo en barbecho, como dicen en mi pueblo.

 Cuando tomé las riendas del Cortijo San José el bancal más largo de la izquierda (el tercero) estaba sembrado de aguacates. Eran plantas muy buenas, pero que no producían lo suficiente como para que compensara el terreno que ocupaban con el rendimiento que se obtenía de ellas. El cuaje era muy abundante, pero en los meses de verano, que necesitaban más agua no se la podíamos aportar, muchos frutos se caían y otros, la mayoría, no obtenían el calibre necesario para venderlos en la campaña de Navidad, que solían tener buenos precios.

Los recursos hídricos con los que contamos en el Cortijo son un pozo, construido precisamente al final de ese tercer bancal, y el agua que pasa por la acequia Almansa, que en los veranos se regula por turnos y durante los últimos años viene tardando aproximadamente un mes en pasar cada turno, pero que en ocasiones de carencia de aguas han llegado a tardar hasta 90 días en dar una vuelta. Teníamos asimismo una alberca de unos 30 mil litros que, aún después de levantarla y doblar su capacidad, se quedaba francamente escasa para las necesidades que tenían los aguacates.

El pozo es de los antiguos, de los excavados en la roca y recubiertos de ladrillos huecos para favorecer la filtración. Tiene una profundidad de 15 metros y 3 de diámetro y su fuente de alimentación se limita a las escasas e irregulares lluvias que padecemos en nuestra Costa Tropical. Por tanto, la poca agua de la que dispone la reservamos para el abastecimiento de la casa, que la alquilamos como alojamiento rural y también para regar el huerto del Cortijo.

Para colmo de males, a mediados de los años 90 padecimos un ataque de fitophtora en este bancal de los aguacates. Me moví rápidamente con el ingeniero de la antigua Cámara Agraria (que todavía existían) que me recetó el famoso "Aliette". Me aconsejó que hiciera una zanja profunda entre los árboles infectados y los sanos, que les recortara el goteo, ya que la humedad era el principal medio de propagación de la misma hasta llegó a decirme, con una cara un tanto de perdona vidas, que los regara con agua bendita y que esperemos a ver los resultados (¡Uf! que mal me sonó eso).

Cumplí a rajatabla todas las instrucciones que me dieron, pero la enfermedad avanzaba inexorablemente e iban cayendo árbol tras árbol sin que se pudiera frenar su avance. El famoso fungicida no hacía efecto en mis plantas y veía como perdía más de la mitad de los árboles del bancal.

Nunca me di por vencido, leí en los foros, pregunté a todo aquel que pudiera saber sobre el tema e investigué por Internet para conocer bien el problema y poder hacerle frete. Pero fue la intuición la que me hizo actuar de la manera más lógica y radical. La solución era de lo más simple que uno pudiera imaginar, pensé. Mi razonamiento fue el siguiente: si este dichoso hongo de la fitophtora se transmitía en un medio húmedo, si las raíces absorbentes que desarrolla el aguacate son muy superficiales y, lo más importante, si el maldito hongo moría en contacto con el aire, pues, ¡la solución estaba clara!, tengo que airear las raíces y restringir temporalmente el agua de riego.

Entusiasmado con la idea de que la solución fuera tan simple y evidente, arranqué mi Piva 12 cv de gasoil y le di un par de vueltas a todo el bancal, haciendo más hincapié en las zonas de corte entre las plantas que aún perduraban y las ya pedidas y, sobre todo, debajo de los aguacates que permanecían vivos. No conforme, le enganché la reja y surqué todo el bancal. Corté los goteos del agua y ya solo quedaba esperar para ver si tenía efecto mi remedio.

Bien, pues desde los primeros días percibía que la cosa iba a funcionar ya que notaba que las plantas habían tomado una vida inusitada y empezaban a tomar otro rumbo. Años más tarde,  amigos de la vecina Axarquía malagueña que me pedían remedios contra el hongo de la fitophtora, que les estaba afectando, les aconsejé mi tratamiento y, sinceramente, me han contestado después comentándome que habían solucionado el problema.

Bueno, una vez solucionada la enfermedad, se me quedaba un bancal con 10 plantas de aguacates al principio y otras 6 al final, quedando un enorme hueco en medio y que tenia que pensar con que árboles lo regeneraría.

La cuestión estaba ahora en definir que plantas, en función de los recursos hídricos de los que poseíamos podríamos sembrar, que fueran novedosas (a ser posible que fueran subtropicales), que se adaptaran bien a nuestro clima y que, por supuesto, no fueran demasiado exigentes en cuanto al agua que iban a necesitar.

La respuesta estaba clara, decidí que serían los mangos los que ocuparían el enorme espacio dejado por los aguacates que se habían secado. Me informé de quién poseía conocimientos sobre mangos en la zona y la mayoría de mis indagaciones me llevaron hasta Dioni, el técnico de la finca experimental de cultivos subtropicales, que dependía del Ayuntamiento de Almuñécar.

De Dioni aprendí todo lo que se sobre mangos; patrones, injertos, necesidades, marcos de plantación, ciclos de crecimiento, enfermedades, etc. Después, con la experiencia y el cuidado que hay que tenerle a dichas plantas, he ido conociendo muy bien todas sus características y ya soy más autónomo a la hora de tomar mis propias decisiones sobre las plantas, aunque siempre que puedo sigo hablando con el amigo Dioni ya que es una enciclopedia viviente y parlante.

 Me enrollo, me enrollo y no continúo con el hilo del post. Nos quedamos en el bancal de los aguacates, pero ¿qué hacemos con los otros dos que habíamos mencionado? Pues estaba claro, iban también a ser destinados a mangos.

Hoy día tenemos cerca de 80 mangos y aproximadamente 50 de ellos ya están en producción. La variedad comercial que hemos sembrado ha sido la Osteen, aunque tenemos también de otras seis variedades distintas, desde las más tempranas a las más tardías, pero esas son solamente para el consumo de la casa.

Este verano tengo pensado sembrar otros 120 plantas de mango más y completar los huecos de la finca.

El presente post se refiere a la floración de mis mangos y me lo he pasado casi todo el tiempo hablando de aguacates, de mangos, pero a las flores de los subsodichos ni caso. El otro día un amigo que vino al Cortijo se extrañó de cómo entre los aguacates tenía sembrado mangos y le expliqué lo que les acabo de contar a ustedes.

lunes, 27 de mayo de 2013

HUERTO FINALES DE MAYO 2013

El presente año ha sido un tanto irregular, por estas fechas y en circunstancias normales ya estaría cogiendo los primeros frutos del huerto pero el clima que estamos teniendo en esta primavera loca lo ha retrasado todo e incluso algunas plantas las he tenido que reponer porque se habían perdido.

Los altibajos en las temperaturas que estamos teniendo una semana si y otra no y el viento persistente que no termina de irse nos tiene a todos los hortelanos dislocados.

Las matas de los tomates corazón de toro están fuertes y sanas y los frutos están cuajando casi todos, ya superan los 70 cm de altura y han echado la segunda flor.

Los tomates de pera está creciendo muy deprisa, pero aquí ya se sabe, como pille buen tiempo el tomate va que vuela. Muchas matas de estos tomates superan ya a los de corazón de toro.

Los que si se les ve crecer todos los días son los zapallitos de tronco, ¡que plantas más extraordinarias! y están cargadas de fruto.

Por su parte los tomates rosados y los de Richard también crecen muy rápido. Éstos últimos proceden de semillas de Estados Unidos y dice el amigo Richard que algunos ejemplares superan el kilo y medio de peso. La verdad es que han adelantado a los rosados y están desarrollando un tronco bastante gordo, siendo también las flores muy grandes.

En estos días he recogido también las semillas de habas, las dejaré que se terminen de secar y luego las guardaré en una caja con azufre y un poquito de oxicloruro de cobre para que se mantengan bien para sembrarlas en la próxima campaña.

Los mangos también han notado la bajada de temperaturas que hemos padecido por nuestra costa y se pararon un poco, perdiéndose muchas flores, aunque en los últimos días se les ha visto de nuevo crecer. No hay que bajar la guardia con ellos y hay que tratarlos con cobre todas las semanas. El patrón Gomera 3, que tengo debajo de las araucarias, no ha echado flores este año, espero que las eche más tarde ya que tenía intención de hacer un plantero para sembrar el primer bancal y el que hay por encima del Cortijo.

Los aguacates ha sido otro producto que ha sufrido las inclemencias del tiempo, han cuajado muy pocos frutos y los árboles, con sus brotes nuevos, han sido castigados mucho por el viento. El aguacate bravo que hay junto al pozo está cargado y este verano tengo intención de echar un plantero.

El amigo Joaquín Montes ha saneado las plataneras que había junto a la acequia que habían sido invadidas por las zarzas y ya no había quien pudiera pasar por allí. En estos días cortarán ya el agua de la acequia Almansa para limpiarla y a comienzos del mes que viene comenzarán los turnos de riego. Yo, antes de que la corten, he dejado la alberca rebosando de agua.


viernes, 3 de mayo de 2013

APURANDO EL TIEMPO

Pensaba yo que con la edad, el "futuro" más o menos resuelto y la experiencia adquirida iba a tener tiempo para todo, incluso para aburrirme.

Pues todo lo contrario. Me pasa lo que al amigo Paco, de la Huerta de los Robles, que el día tenía que tener, no 27 horas como el dice, sino por lo menos 32.
Y es que voy a remolque con todo, no es que esté estresado, pero sí ávido de hacer las cosas en su momento. Y al igual que muchos de los blogueros, tenemos nuestras páginas un poco olvidadas.

Bueno, entrando en materia, comentaré que las plantas del semillero de calabazas, sandías y esponjas estaban ya listas para ser trasplantadas a su lugar definitivo y así lo he hecho. He sembrado las sandías en el camino hacia el cortijo, entre los aguacates Reed y las calabazas totanas y las gigantes, en el bancal de los aguacates, aprovechando los machos de riego.

También he sembrado pimientos Choriceros y tomates Abarquillaos (los de Charches), que fueron los que mejor se dieron el año pasado (dentro de lo malo que fue el tomate).

Me quedan por sembrar, que lo haré el fin de semana, tomates Moraos y tomates de Guejar Sierra, de los que me trajo mi compañero Fran.

En estas entremedias, he recogido todas las patatas, menos un surco. No han sido como esperaba, pero si que se han dado mejor que las de ojo de perdiz.

La campaña de habas se ha terminado, ya solamente quedan en las plantas algunas habas tardías y las que dejaré para semillas. Por cierto, las habas riojanas no han tenido una buena producción, para el año que viene solamente sembraré las Reina Mora, que son las que mejores resultados me han dado siempre.

Por su parte, la gallinilla clueca solamente me ha sacado un pollito. Abrí el resto, pero ya a los 24 días, y estaban vivos, con lo que les rompí un poco el cascarón para que pudieran salir, pero no han sobrevivido. ¡qué decepción! con la ilusión que tenía.

El resto de hortaliza evoluciona muy bien, la verdad es que el tiempo está viniendo de maravilla, hasta nos cayó entre el 29 y 30 de abril 25 litros más. Los tomates Corazón de Toro ya están en la primera flor, los pimientos de asar han pegado un estirón y ya estoy consumiendo cebolletas, puerros y muchas acelgas.

Los mangos han pegado una buena crecida y ya les he aplicado un par de veces oxicloruro de cobre (de paso también se lo echo a las parras, a los tomates y a los pimientos). También los aguacates están cuajando perfectamente y la semana que viene le extenderé las gomas del goteo, ya mismo habrá que empezar a regar.

Este año no hemos quemado las rama de la poda de chirimoyos. Llevaba tiempo pensando en que lo mejor era triturarlas y extender las virutas por el suelo, con ello le aportamos más materia orgánica al mismo. Ha sido fabuloso, se ha quedado una capa que cubre por completo la tierra. En los próximos años seguiré esta misma técnica, de camino ponemos nuestro granito de arena evitando emisiones de CO2  a la atmósfera.

domingo, 7 de abril de 2013

ARANDO LOS AGUACATES EN ABRIL DE 2013

Ayer sábado me puse manos a la obra y aré el bancal de los aguacates.

En la época de la floración los aguacates pierden prácticamente toda la hoja y tras el manojo de flores echan los nuevos brotes. Toda esa hoja se va acumulando al pie de las plantas un año y otro y forma un mantillo muy nutriente producto de la descomposición de las mismas.

Las raíces superficiales de los aguacates suelen desarrollarse tras ese manto de hojas y en algunas ocasiones suelen desarrollar hongos (fitóftora), que debilitan la planta e incluso, como en el caso de los aguacates y  otros árboles, la terminan secando. Estos hongos se desarrollan bajo tierra y utilizan siempre la humedad de la tierra para extenderse de una planta a otra.

Para evitar el desarrollo y proliferación de dicho hongo es conveniente airear la tierra y eliminar las posibles raíces enfermas. La planta no sufre y desarrolla nuevas raíces en poco tiempo, sin que le afecte a su desarrollo ni al fruto.

Aproveché el arado de los aguacates para darles un abonado de fondo, le apliqué un complejo de materia orgánica con nitrógeno, potasa, fósforo y otros elementos.

Por otra parte, he sembrado en un semillero forestal calabazas de varios tipos, sandías y esponjas (lufa).

También en el suelo, al principio del segundo bancal, he puesto 9 golpes de zapallitos de tronco. Suelo abrir un hoyo en el surco, lo relleno de mantillo y encima echo 3 semillas. Las vuelvo a cubrir con mantillo y las riego. Deben de estar húmedas hasta que nacen y luego solamente dejo la planta más fuerte, el resto las corto con las tijeras.

Ya que ha terminado el periodo de lluvias he limpiado también el gallinero. He recogido 3 sacos que los reservaré para echárselos a los mangos.

sábado, 30 de marzo de 2013

COSECHA DE AGUACATES 2013

Tengo por costumbre coger los aguacates durante el mes de marzo. A estas alturas el fruto alcanza su punto de grasa óptimo y está en perfectas condiciones para salir al mercado y ser consumido.

Hay que comentar que la variedad Hass, que es la que yo tengo, no comienza a madurar hasta que se separa el fruto del árbol, y se da la circunstancia que se pueden juntar dos cosechas a la vez en la misma planta, siendo también un fruto muy resistente a los vientos y a las enfermedades (salvo la famosa "araña de cristal"), con lo que podemos consumir frutos durante todo el año.

Desde que se abrió la campaña, los precios han estado bastante elevados; comenzaron a 1'70-1'80 € por el mes de diciembre y enero respectivamente, y ahora están por los 2'20 € (frutos mayores de 156 gm).

No es conveniente dejar el fruto más tiempo, aunque el precio puede seguir subiendo, pero ya está la flor de la siguiente campaña y además, hay que podarlos convenientemente para que a los dos años vuelva a echar una buena cosecha, con lo que si dejas fruto en el árbol, se perderá mucho en la poda.

La flor de aguacate sale antes que los tallos nuevos, siendo esos tallos los que echarán flor al año siguiente y de esa flor se obtendrá el fruto para la siguiente campaña.

Cuando yo llegué a Almuñécar existían unas costumbres un tanto peculiares en cuanto al cultivo del aguacate. Decían los agricultores nativos que las plantas de aguacate no se debían podar, ni labrar e incluso que con la descomposición de su propia hoja era suficiente para cubrir los nutrientes que necesitaban. Argumentaban que tales labores perjudicaban a la planta, la sometíamos a un esfuerzo extra y rompíamos las raíces superficiales absorbentes.

Este hecho provocaba en los aguacates (sobre todo en la variedad Hass) que fueran "añeros", como decían aquí; es decir, que echaran fruto un año sí y otro no; también que se envejezcan las ramas y los troncos y, en consecuencia, que produzca menos fruta.

Por otro lado, he podido comprobar, que las principales necesidades de esta planta, para que produzca abundantemente y de buena calidad, son tres nutrientes fundamentales: potasa, boro y zinc, y en menor medida nitrato, amoniaco e hierro.

Si a esto le añadimos una buena poda, para renovar todos los años la planta, y se labra cada tres o cuatro años (para evitar enfermedades de hongos en las raíces) se pueden obtener buenas cosechas prácticamente todos los años.

Es pues momento de podar, abonar y labrar la tierra de los aguacates. He cortado la hierba con la desbrozadora y en cuanto se oree la tierra un poco le pasaré el rotavátor y le daré un buen arado.