AMANTES DEL CAMPO

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viernes, 10 de mayo de 2013

ENTREVISTA DE PLANETA HUERTO

Escribo el enlace de la entrevista que me han hecho en Planeta Huerto.

Es curioso esto de las entrevistas, siempre lees las de los demás y nunca piensas que en algún momento te las podrían hacer a ti.

Lo más positivo de todo es la posibilidad de llegar a un gran número de personas y compartir con ellos nuestras experiencias y seguir aprendiendo.

http://www.planetahuerto.es/revista/entrevista-al-blog-cortijo-almunecar_00266

martes, 10 de julio de 2012

CEBOLLAS ROJAS DEL TERRENO Y MÁS

De las 4 variedades de cebollas que he sembrado en el huerto ésta es la más peculiar, son las cebollas moradas de Almuñécar.
La planta me la ha proporcionó mi vecina Elvira Tere, vaya mujer interesante (que se entienda en el sentido de lo que sabe del campo).

Cuando me las dio me comentó que estas cebollas eran las mismas que sembraba su padre  y su abuelo. Que ella siempre las había visto  sembrar, y que de sabor eran las mejores que había. Me decía, Javier, cuando te comas un plato de puchero acompáñalo con estas cebollas, son dulces y sabrosas, ya verás.

De las 20 plantas que me dio, una se me ha perdido, he separado las 3 mejores para obtener sus semillas en la próxima campaña y el resto las he dejado para el consumo, las primeras van a caer mañana mismo con un potaje de lentejas, que también combinan bien.

Por otro lado, he sacado las semillas de dos zapallitos de tronco que se estaban ailando. Para que queden libres de hongos las lavo bien con jabón y las froto con esponja vegetal. Cuando ya están limpias mezclo agua con un poco de azufre y la restriego con las semillas. Las dejo que se sequen a la sombra y las guardaré para el año que viene. Ante el éxito obtenido, la próxima primavera, sembraremos muchas plantas de zapallitos.

El amigo Silvio sigue levantando el muro de 2º bancal, ya ha llegado al primer mango. ¡Qué hombre! Es como las hormiguitas, todos los días un poco y cuando menos te lo esperas lo tiene terminado.

El día de la despedida de fin de curso, mi compañera María José apareció con un esqueje de Ginkgo Biloba, lo había arrancado unos días antes de los árboles que han sembrado en la Gran Vía de Granada. Venía todavía con las hojas verdes y tersas. Cuando llegué al Cortijo le preparé su tiesto con buena tierra y le he tenido húmedo desde entonces.

Hace unos 25 años me habló por primera vez de este árbol mi amigo Manolo, el de Castellar de Santiago (en Ciudad Real), de cuando estuvo de agente forestal. Me decía que era uno de los árboles más interesante que existían, que cada uno de ellos tenía un espíritu especial y un comportamiento diferente, que eran enormemente sensibles y que su fortaleza y presencia había sorprendido a todo el que había entrado en contacto con él. Recuerdo que me dijo que son como espíritus reencarnados que encierran miles de generaciones en su interior.

Jamás podría pensar en tener uno, ni siquiera sabía si esos árboles se vendían en los viveros. Un día que le llevé de mis guindillas a esta compañera María José, me comentó que dando un paseo con su hijo por esta calle de Granada, le pegó un tirón a una rama, se la guardó en el bolso y hoy día tiene una planta extraordinaria, que le agarró enseguida.

Inmediatamente le hice el encargo y el día 28 de junio apareció con mi plantita metida en una botella de agua.

Todos los días la he estado observando y al principio parecía que se mantenía imperturbable, paro en los últimos días he notado que sus hojas se están empezando a secar y que está perdiendo la vida. Me resisto a perderla, más aún, cuando veo que sus yemas todavía están fuertes y con vida. Espero que responda a tanto cariño y lo pueda sembrar en el lugar que ya le tenía asignado en encima del Cortijo.
Los mangos, por su parte, aunque han tirado un poco de fruta (y todavía tienen que tirar más) están primorosos, pienso que la cosecha va a ser superior a la del año pasado.

miércoles, 4 de julio de 2012

IN MEMORIAM

Hay momentos en los que no se tienen palabras para expresar lo que se siente.

Nuestro amigo Gregorio, de Castañares de Rioja, ha muerto por una insuficiencia coronaria.

Desde lo más profundo de mi corazón quiero expresar el dolor tan grande que siento por la pérdida de un hombre tan generoso, tan entrañable y tan amigo de todo el mundo.

Le debo muchos de sus conocimientos, y muchas de las plantas que hoy tengo sembradas en el Cortijo han sido recogidas por sus manos, las mantendré vivas para siempre.

Por cada espacio del huerto que voy me viene a la memoria, sus consejos, sus trucos, sus palabras. Hoy he recogido una bolsa de las habichuelas verdes que me mandó. Todo me recuerda a él. Descansa en paz amigo Gregorio, nunca te olvidaré.

martes, 10 de abril de 2012

SEMANA SANTA RIOJANA


El ser humano ha de cumplir con sus hermanos. No es que sea un refrán ni una frase hecha, simplemente viene muy bien para comenzar el presente post.


Sin pensarlo mucho y como un deber que había que cumplir hicimos las maletas y nos fuimos a La Rioja. Allí nos esperaban (más bien no nos esperaban porque nuestra llegada fue de sorpresa) nuestra familia riojana. Una familia que empieza por los hermanos, pero que continua en cuñados, amigos, cuadrillas, compañeros, etc. repartidos todos por múltiples localidades de La Rioja.

Al principio llegas con la intención clara de ver con tus propios ojos lo que por teléfono tanto te inquieta, se trataba de ver para creer (ahora que estábamos en tiempos pascuales). La primera impresión, también la segunda y sucesivas, fue de tranquilidad y esperanza. Todo discurre como un buen guión, programado hasta el mínimo detalle. La salud y alegría rebosa en la familia.

Ahora bien, pasados los primeros instantes, comenzó la máquina a funcionar. Había que aprovechar todos los momentos al máximo y sacar el mayor partido de nuestro viaje. No perdimos el tiempo, enseguida empezamos a programarlo todo, teniendo en cuenta que Toñi debía ser la protagonista y centro principal de nuestro viaje.


Ya esa primera noche, a pesar de las 9 horas de viaje, nos fuimos directamente al Tiriquillas, saboreamos sus exquisitas tapas (pinchos, como allí le llaman) y, como no, saboreamos sus excelentes caldos. Allí no pides un Rioja, sino que directamente si pides un vino y ya te ponen lo mejor de su tierra. El precio de los chiquitos te sorprende, sobre todo si tienes la referencia de lo que te cuesta fuera de allí, normalmente no supera los 60 céntimos y, qué queréis que os diga, a cuál mejor. Otra cosa son las tapas:  muy elaboradas, muy bien presentadas, pero también muy bien cobradas.


Otros días, nuestras salidas fueron por La Herradura. En Haro (capital de La Rioja Alta) existe una calle con forma de herradura y que la mayor parte de sus locales son restaurantes y bares de chiquiteo, como allí le llaman. Yo ya la conocía, pero siempre es bueno recordad viejos tiempos y lugares. Fuera de La Herradura también existen bares muy buenos, a los que también hicimos su preceptiva visita.


Una visita obligada, y valga la redundancia, era la de Gregorio y Juani. ¡Cuánto aprecio al amigo Gregorio! cada vez que estoy a su lado aprendo algo. Estuvimos hablando de la obtención de semillas en puerros y cebollas y me dio tres tipos de pimientos: guindillones riojanos, pimientos "dulcillos" y guindillas riojanas. De nuevo bajé a su despensa y quedé admirado de sus conservas.




El Jueves Santo estuvimos con la familias de Lardero. Ágel, Mari Carmen y sus hijas Rebeca y Cristina. Son encantadores y nos dejaron un recuerdo entrañable. La Cuadrilla de Aurio, Ángel y Josechu y de la que soy ya miembro de pleno derecho, nos agasajó con unas chuletitas de cordero al sarmiento, qué queréis que os diga; insuperables. Hubo también careta, embutidos de la tierra y, como no, vinos de Rioja de diferentes añadas, aunque lo mejor fue, sin lugar a dudas, la grata compañía. La reunión fue en la bodega de Pedro, nos enseño su "calao", que son espacios perforados en la roca, que quedan bajo el nivel de tierra y que mantienen en verano y en invierno una temperatura constante de 12ºC. Allí, con el chaquetón puesto, empezamos a coger el tono con las primera botellitas. Quedamos en vernos de nuevo, esperemos que nuestro deseo se haga pronto realidad.



No todo era comer y beber, había que rebajar la tripa. Una tarde nos fuimos a pasear por el barrio de las bodegas de Haro, donde se encuentra Muga, Cvne, Bodegas Bilbaínas, Rioja Alta, Roda, pero la que más nos gustó fue López de Heredia, es un monumento por sí misma, luego el Viña Tondonia, que es su principal marca, lo dice todo.


Estando tan cerca de la cuna del castellano no podía faltar la visita a San Millan de la Cogolla, a los monasterios del Yuso y del Suso. Tenía que ser estremecedor contemplar desde cerca los códices que contienen las primeras letras de nuestro idioma. De camino paramos también en Berceo, cuna de Don Gonzalo y también visitamos la principal parada en el Camino de Santiago, que es Santo Domingo de la Calzada, poseedora de un enorme patrimonio e historia. Recordamos en el Parador aquella visita que hicimos con los Chiquitos hace ya algunos años. Otro día nos acercamos a Briones, con su espectacular casco antiguo y su localización estratégica junto a los meandros del Ebro, controlando desde sus alturas un radio de 360º a su alrededor.



Otro día también nos escapamos a Bilbao y pudimos observar el cambio que ha experimentado esta ciudad en los últimos 20 años. La zona de la Ría se ha convertido en un lugar excepcional. El Guggenheim, la Torre de Iberdrola, la Universidad y la zona de Deusto, nos dejaron sorprendidos.



Cuando estuvimos con Mamen, en su bodega de Valenciso, nos ofreció el mejor de su tiempo para darnos a conocer parte de su vida, como son sus vinos. Con qué amor, cariño y esmero elaboran sus reservas. Lo han arriesgado todo por una uva, la Tempranillo, y una marca Valenciso Reserva, y desde luego que les está saliendo bien. Nos hizo una cata donde descubrios las principales características y esencias de su vino. Probamos el reserva 2005 y con sus apreciaciones, más las que aportó nuestro guía particular (el Doc) degustamos uno de los mejores vinos que hemos probado en nuestra vida.


La visita llegó a su fin, aunque nos queda el buen recuerdo de la familia, el calor y el amor con que nos han acogido. Nos fuimos sabiendo lo mucho que nos dejábamos allí. Pronto nos volveremos a ver.

sábado, 31 de marzo de 2012

PROYECTO DE RECUPERACIÓN DE SEMILLAS AGRÍCOLAS LOCALES


El amigo Paco de Ronda ha hecho un comentario muy interesante en el DIARIO DE UN CAMPESINO, concretamente en el post titulado BANCO DE SEMILLAS. Se refería a la posibilidad conseguir variedades adaptadas a nuestra zona y poder cultivarlas durante todas las estaciones del año.



El tema que sugiere lo considero de suma importancia como para responderle en la sección de los comentarios, por lo que merece la publicación de un nuevo post, ya que se ampliaría el número de personas que lo pueden compartir. De aquí podría salir un gran proyecto.


Vamos por partes; pienso, que una vez conseguidas las semillas, al igual que Paco, debemos dar un paso más hacia adelante. La finalidad de recuperar semillas agrícolas tradicionales nos obliga a una segunda parte que es la de cultivar dichos productos, en principio para nuestro consumo, pero sin cerrar la puerta a una posible salida comercial para quien quiera hacerse un hueco en el comercio local.


Para todo esto, y sigo el comentario de Paco de Ronda, debemos trabajar conjuntamente los agricultores interesados, con lo que necesitaríamos de un plan coordinado, de un guión que nos vaya marcando el camino a seguir y de unos métodos comunes.


Se hace imprescindible que hagamos una ficha amplia y completa de las semillas que hemos conseguido, para ello debemos preguntar a los agricultores que nos las han donado sobre las características de las mismas, de cómo se trabajaban y que usos se hacían de sus productos, dichas fichas se completarían más tarde con nuestra experiencia. En ellas se incluirían las zonas mejor adaptadas para el cultivo; las fechas más apropiadas para echarlas en los semilleros; si hubiera que sembrarlas directamente en la tierra o si es conveniente remojarlas antes de su siembra, etc.


No debemos distraernos con los detalles y para evitar tomar el camino equivocado o perder mucho tiempo en el trayecto deberíamos también buscar asesoramiento en los profesionales del sector, para que nos orientaran sobre las técnicas de selección y conservación de semillas, sobre qué productos cultivar en cada zona, si se han hecho estudios previos similares y, como apuntaba también Paco, tendríamos que aspirar a obtener, de la mayoría de los productos, a lo largo de todo el año.


Sería conveniente también mantener ese intercambio de semillas no solo entre nosotros, sino que se deberían de ampliar nuestras actividades a otras asociaciones. Habría que participar u organizar  jornadas de intercambio y de degustación de productos agrícolas tradicionales, como suelen hacer en otras zonas. Otros grupos, con más rodaje que nosotros, podrían aportar su experiencia y conocimientos y nos servirían de gran ayuda.


Este proyecto necesitaría de un grupo de agricultores dispuestos a realizar un trabajo sistemático y riguroso. Por un lado, debería de haber un grupo que cultivara variedades locales con la finalidad del mantener, conservar y revitalizar las ya existentes, teniendo especial cuidado con las polinizaciones cruzada y fecundaciones indeseadas. Por otro lado, otro grupo podría experimentar con variedades de la misma especie para obtener otras nuevas surgidas de la mezcla de las anteriores y observar si se adaptan mejor a nuestros terrenos.



Llegados a este punto tenemos que mostrar nuestra disposición a dicho proyecto. Yo, por mi parte estoy dispuesto a seguir hacia adelante. Si consiguiéramos un grupo, aunque sea pequeño, con el que empezar, comenzaríamos con la siembra sistemática. Quizá, con el tiempo, el grupo se ampliaría y podríamos lograr la soberanía alimentaria, al margen de las grandes multinacionales del sector.


miércoles, 28 de marzo de 2012

BANCO DE SEMILLAS

A mediados de enero comenzamos la campaña de recuperación de semillas agrícolas tradicionales. Esta idea surgió tras leer un artículo en la revista Agenda Viva de la fundación Félix Rodríguez de la Fuente, que me proporcionó el amigo Javier de Madrid.

Fue como un arrebato de inconformismo e indignación ante el control de semillas que nos quieren imponer las grandes multinacionales del sector. La primera labor que teníamos que hacer era identificar las variedades tradicionales de nuestra comarca, que es la Costa Tropical de Granada (que posee muchas similitudes con la vecina Axarquía malagueña) y a continuación sembrar dichas variedades y hacer una buena selección de las mismas.

Nos pusimos manos a la obra y contactamos con los agricultores de la zona, que eran los que nos podrían proporcionar la materia prima que estábamos buscando. Paralelamente buscábamos información sobre dichos productos a través de las redes de Internet.

Empezamos con mucha ilusión preguntando a los vecinos del Cortijo, a los abuelillos que sabíamos que todos los años cultivaban su huerto, pero los resultados no iban siendo los que esperábamos. La mayoría te hablaban de los tomates "negritos", de los "melilleros", de los "rales" y de los pimientos del terreno, pero llevaban muchos años sin cultivarlos, habían dejado de conservar las semillas ya que desde que empezaron a venir las plantas que suministraban los semilleros y se ahorraban el trabajo y la preocupación de estar pendiente de las semillas y las plantas.

Al principio me quedé algo perplejo, no me podía creer que en tan pocos años se hubiera perdido ese patrimonio de semillas que durante tantos siglos habían estado conservando nuestros ancestros. Me resistía a creerlo por lo que no me desanimé en ningún momento y seguí contactando con todo aquel que tuviera alguna relación con este mundo de la agricultura.

A través de Internet localicé asociaciones que perseguían los mismos fines que nosotros, pero con semillas de su propio terreno. Establecí contactos con la Red Andaluza de Semillas, pero percibía en todos estos contacto una cierta resistencia a compartir semillas. Algunas asociaciones suelen realizar jornadas de intercambio de semillas, en ellas unos dan y otros reciben, pero nosotros no disponíamos de semillas para dar y los lugares donde se organizaban dichas jornadas nos pillaban muy lejos de nuestra comarca.

Otra línea de búsqueda que abrimos fue la del correo electrónico, a todos nuestros contactos comentamos el proyecto que estábamos realizando y les pedimos que ellos a su vez lo reenviaran a sus contactos con el fin de localizar la mayor cantidad de personas implicadas en el proyecto y que pudieran conseguir semillas. ¡Tenía que haber alguien por nuestra bendita tierra que fuera generoso para facilitarnos unas cuantas semillas! El proyecto pues se amplio a todas las zonas de España y, con la publicación del primer post en el blog del Campesino, se generalizó a todos nuestros seguidores y visitantes.

Tras esta nueva vía comenzaron los primeros contactos. El amigo Paco de Ronda me proporcionó unas berenjenas que soportan el invierno de nuestra tierra; otro Paco, de Ávila, dispone de un Banco de Semillas extraordinario y me ofreció todas las que quisiera; del interior de la provincia de Almería también Luis Cañabate me envió unos magníficos ejemplares de pimientos del país o choriceros. A través del Doc he conseguido semillas de Pedro de San Asensio, Patro de Haro, Rafa, Guillermo, etc. y, la madre de la  compañera Lola Arriaza, vació sus estanterías para facilitarme semillas de múltiples variedades, hasta de tomates y pimientos de Rusia. Eduardo, el del bar del IES me trajo calabazas que su suegro cultiva desde hacía muchos años en Motril y, finalmente, el amigo Antonio Hernández, me ha proporcinado multitud de semillas; cada vez que conseguía algunas decía "éstas para mi amigo Javier y éstas para mí", me ha suministrado tomates, pimientos de varios tipos, hasta de Rumanía e incluso a través de su vecino Manolo, el del bar del Juzgado, me ha conseguido semillas de pimientos de Chile americanos, de esos que se echa fuego por la boca al probarlos.

En total dispongo de casi 90 variedades de semillas agrícolas, de unas hay más que de otras, pero las pongo todas a disposición de todos aquellos interesados en cultivarlas, debemos seguir la cadena y esta bola de nieve tiene que seguir aumentando de tamaño. Tenemos que recuperar para nuestros hijos el enorme patrimonio agrícola que nuestros padres y abuelos nos legaron. Estoy preparando un enlace para que las podáis consultar en cualquier momento, pero todavía no lo he conseguido hacer.

¡Gracias a todos los que lo habéis hecho posible!

sábado, 24 de marzo de 2012

CONSERVA DE PUERRO

En nuestros viajes que hacemos por La Rioja para visitar a la familia, tenemos como visita obligada la casa de los amigos Gregorio y Juani.

Tras los saludos de rigor, la conversación se centra en el tiempo, el campo y la huerta. Gregorio me enseña lo que ha sembrado, cómo lo labra, cuándo echa las semillas, cuándo recoge el fruto, etc. Fue en un puente de la Inmaculada, que nos escapamos los "cuñaos" para hacer la ruta por las bodegas, tascas, bares y restaurantes de La Rioja (¡bueno! también hicimos turismo cultural, no todo fue vino y buenas tapas -pinchos como allí le llaman-), cuando viendo la tierra de su huerto labrada y muy bien surcada, que le comenté, algo contrariado (por la época en que estábamos y lo que pudiera tener cultivado) qué tenía sembrado, no atinaba a adivinarlo. El contestó que nada y me quedé un tanto contrariado; que siempre dejaba la tierra surcada para que no se apelmazara y a la hora de preparar el huerto de verano le resultara menos trabajoso. Yo, desde aquel año, siempre sigo su ejemplo y todos lo bancales del Cortijo los dejo siempre surcados, la diferencia a como se quedaban antes es considerable. Algunos vecinos que se lo he explicado ya lo hacen también.

Y, como no, tras ver el huerto siempre le pido al amigo Gregorio que me enseñe su despensa. No son autosuficientes, porque hoy día dependemos de muchas cosas del experior, pero si se quedaran aislados un mes, os aseguro que hambre no pasaban (ni vino les faltaría). Mientras observo las estanterías llenas de melocotones, patatas, pimientos, habichuelas, alcachofas, tomate, puerros, ciruelas, etc. pienso en la ilusión que me haría hacer yo mi propia conserva.

Volviendo al Cortijo, llevo observando desde hace tiempo que los puerros han adquirido un grosor considerable, su desarrollo ha sido muy rápido y todos mantienen una forma homogénea. Cada vez que los veía se me venía a la mente la misma idea: "este año hago los puerros en conserva".

No es conveniente dejar que el puerro engorde mucho ya que se ponen dulces y pierden su sabor característico y propio.

El puerro desarrolla multitud de raíces y como hay que enterrarlo mucho para conseguir que su parte blanca sea lo más larga posible, es conveniente arrancarlos cuando la tierra esté húmeda, si no se te puede partir al tirar de ellos. Esta semana llovió el lunes y el martes (30 y 23 litros respectivamente) con lo que la tierra está húmeda y tierna.

Así que esta tarde gris que hemos tenido en nuestra Costa Tropical, arranqué los puerros y me puse manos a la obra para preparar mi primera conserva de puerros.

Lo primero que hay que hacer es cortarle las raíces y quitarle la última capa del puerro, se queda la planta blanquita.

Después se corta un poco por encima de la parte blanca, aprovechando también la primera parte verdosa de la planta.

Una vez lavados se vuelven a cortar en trozos de 3 a 5 cm. y se introducen en los botes de cristal. Yo he dejado algunos enteros, sin cortar, para adaptarlos a mis botes de conserva.

Luego se llenan los botes de agua hasta lo alto, se le echa un poquito de sal y se tapan bien.

Finalmente se introducen en una olla con agua que cubra totalmente los tarros de cristal y se cuecen durante al menos una hora y cuarto. Y ya está por fin me he salido con la mía.

He preparado 10 botes de diferentes tamaños, para sacar el que convenga según los comensales.

martes, 20 de marzo de 2012

TIEMPO IMPREDECIBLE

A pesar de no haberse criado uno en ésto, siempre me han gustado los días de lluvia y, al igual que le pasaba a mi abuelito Pepe y a mi tito Nono, nunca me canso de ella, por mucha que sea (otra cosa es que haga daño; éso, no). Recuerdo su frase favorita: "tenía que estar lloviendo hasta que el secano se convierta en vega".

Eran hombres del campo, siempre mirando al cielo y, año tras año, depositaban su esperanzas en la próxima cosecha. Sus conversaciones siempre versaban del Tiempo y del campo y en días como el de hoy (lleva lloviendo dos hora, y con fuerza) se concentraban en los bares participando en calurosas y socarronas tertulias. Los había (menos amigos de los bares) quienes preferían el refugio de un balcón o una larga cornisa, para con una satisfacción contenida trasladar su mente a los almendros y olivos, a la cebada o a la viña. En esos días de paréntesis y de respirar hondo en las largas horas de un invierno interminable, renovaban sus primitivas y míseras expectativas.

Así me encuentro yo esta tarde, con la mirada puesta en la lluvia y con la mente en el mañana. Al igual que ayer no nos la esperábamos y mis planes eran los de coger esta tarde los aguacates. El precio ha subido (1'65 € kg.) y la fruta ya ha alcanzado su máximo tamaño. Las flores de la próxima campaña están ya saliendo y es conveniente cogerle la fruta para evitarle un sobre-esfuerzo al árbol.

Para llegar al Cortijo se puede ir, bien por la carretera de Torrecuevas, la de "La Cabra" o bien, atravesando la Vega de Río Verde. La primera, es un trayecto totalmente asfaltado, que nos separa una distancia de 7 km. de Almuñécar. Ésta ruta solamente la utilizo cuando pasa mucha agua por río Verde y no se puede atravesar.

El otro camino, que es el que normalmente tomo, es el del "Camino Primero de la Vega", de unos escasos 3 kilómetros, pero que presenta una pequeña dificultad que es, la anteriormente mencionada, la de atravesar el río. La mayor parte del año se puede pasar por su cauce sin problemas, son pocas las ocasiones que su caudal lo impide. En este camino existe también un tramo de carril sin asfaltar, que normalmente está en buenas condiciones, de unos 400 m. y que discurre sobre la Rambla de Ítrabo y que solamente se destroza cuando llueve de forma torrencial. Una retro-escavadora suele pasar a los pocos días y lo deja como una autopista.

Cuando hoy al mediodía fui al Cortijo, llevaba la mente puesta en la lluvia de la noche anterior, pero con la convicción de que había sido poca e insuficiente como para quitar si quiera un riego. Al llegar al río ya me sorprendió el caudal de agua que llevaba, incluso lo pasé con dificultad con la moto y, al levantar la vista, vi cómo la desembocadura de la Rambla estaba destrozada.

Mi sorpresa fue aún mayor al ver el estado en el que ésta se encontraba. El agua había abierto zanjas por los laterales e incluso había socavones de casi un metro en algunas partes del camino. Estaba contrariado, para ésto tenía que haber llovido bastante, aunque hubiese sido en poco rato. Pensé que debía de haber caído una tormenta esta noche y yo sin ni siquiera enterarme.

Al llegar al Cortijo, no sin dificultad, estaba allí el amigo Silvio preparando los puntos de nivel en el espacio que hay bajo el limón. Al verme me sonrió y lo primero que me dijo es que habían caído 30 litros. Me quedé de piedra. La alegría fue doble, por un lado debido a la cantidad y, por otro, cuando comprobé que todos los cultivos estaban perfectamente y agradeciendo, al igual que yo, esta lluvia inesperada.

Así es, ninguno de los pronósticos nos daban más del 35 % de probabilidades de que lloviera (y ninguno tal cantidad) y, tras el largo periodo de sequía que llevábamos, ni los más optimistas pesábamos en que esto pudiera suceder. Y es que, por muchos avances técnicos que haya, algunas veces EL TIEMPO ES IMPREDECIBLE.

Ayer lunes sembré 3 mangos sin injertar en el 2º bancal, de patrón Gomera 3.

Esta mañana había también un huevo picado, entre hoy y mañana nacerán todos los pollitos.