AMANTES DEL CAMPO

martes, 28 de agosto de 2012

PATATAS DE VERANO

Por estas fechas las patatas que se recogen en abril o mayo suelen comenzar a brotarse si no se han utilizado   productos para evitarlo. Recuerdo de escuchar a mi abuela y a mi madre decir que para que las patatas no se broten había que echarle polvos.

Se aconseja que la patata esté en un lugar fresco y seco para su mejor conservación. Nosotros, en Almuñécar, no tenemos ni fresco ni ambiente seco, lo que adelanta también el brote de las mismas.

El caso es, que desde que recogemos la cosecha (este año ha sido el 20 de mayo) hasta estas fechas vamos consumiendo las de mayor tamaño y dejamos, como futura simiente, las más pequeñas.

Han quedado dos cajas para la siembra, una de ellas se la he regalado a los amigos Antonio Córdoba y Enrique (que se han echado también a hortelanos) y la otra la he sembrado esta misma tarde. El tamaño de la simiente es aproximadamente como la de un huevo, con lo que estas patatas se siembran enteras, sin partir.

En esta zona hay por costumbre sembrar las patatas en una tierra con jugo; es decir, que tengan bastante humedad (sobre todo las que se siembran por estas fechas veraniegas) y, como la lluvia nos tiene olvidada desde hace unos cuantos meses, pues, aprovechando que pasaba el agua por la acequia Almansa, le he dado un buen riego a la zona destinada a la siembra.

El domingo, pues, regué el principio del 2º bancal. Previamente había preparado los surcos para que no quedara nada sin mojar.

Hoy martes, ya que la tierra no estaba tan pesada, le he echado 5 sacos de estiércol de mis gallinas muy bien esparcidos por toda la superficie y he labrado muy bien toda la tierra, dándole un par de vueltas con el rotavátor. Posteriormente los surqué (la patata necesita surcos anchos de 80 cm más o menos) y lo tasquivé para conducir el riego.

Más tarde coloqué sobre los lomos de los surcos las patatas que iba a enterrar, distribuyéndolas a una distancia inferior a una cuarta.

Ya solamente quedaba sembrarlas. Yo, en esta ocasión, lo he hecho a mano, aunque cuando las siembro en líneas sin tasquivar suelo hacerlo con el mismo rotavátor, con lo que me ahorro tiempo y trabajo, pero como he tenido la ayuda del amigo Silvio, en menos de una hora hemos sembrado la caja de "papas".

Así pues, cojo el "mancaje" (el amocafre) y las voy enterrando a una profundidad aproximada de unos 8 a 10 cm., procurando siembre que nunca quede por debajo del suelo del surco, y se acabó.

En las fechas que estamos la tierra está muy caliente con lo que tardan unos 20 días en asomar las primeras hojas (durante el invierno tardan aproximadamente un mes en salir). La patata, en estas condiciones, no se ha de regar hasta que les vayamos a hacer la labor de aporcarlas, momento que aprovecharemos para echarle un poquito de potasa y fósforo.

Si el tiempo acompaña no habría que regarlas y para diciembre recogeremos la cosecha, que, para que sea buena, deberá de rondar las 8 o 10 cajas.


Cambiando de tema, ya es la época de los mangos. Los más tempranos suelen ser los de la variedad Irwin, aunque algunos Osteen, sobre todo en la zona de la Axarquía malagueña, también se vienen muy pronto. Los precios son similares a los de años anteriores, aunque se sospecha que cuando llegue el golpe de la producción bajarán considerablemente ya que se espera una cosecha abundante.


Los abortos de Irwin los han pagado muy bien, hace unos quince días se cotizaban en las corridas de fruta a 12 y 10 €. A mi me los pagaron ayer  a 3€. Voy cogiendo solamente el fruto que está en condiciones y la frutería de Loli me los quiere comprar todos, hay clientes de Granada que solamente le piden los mangos del Cortijo San José.

Hoy cogí un Osteen que ya estaba en su punto, lo he reservado para la casa.

viernes, 17 de agosto de 2012

PÚAS DE MANGOS EN AGOSTO DE 2012


Llevo más de 15 años cultivando mangos y jamás he visto lo que está ocurriendo en la presente campaña.


El mango suele tener una primera floración por el mes de marzo-abril. Dicha floración suele perderse debido a las bajas temperaturas que todavía tenemos por esas fechas y, tras ésta, la planta desarrolla otra floración, que también he podido comprobar en múltiples ocasiones, suele perderse en la mayoría de los años, y es la tercera floración la definitiva, donde cuajan la mayor parte de los frutos.

Como decía al principio, en esta campaña, ha ocurrido un hecho inusual y es que la mayor parte de los mangos adultos han cuajado la primera o segunda floración, se han cargado de fruto y la presente campaña  va a ser extraordinaria (otra cosa será el precio que tengan en el mercado, que como debéis de imaginar estará por debajo del euro; si no, al tiempo).

He visitado fincas de mangos en diferentes zonas de la comarca, tanto en laderas bajas como en altas, y en todos los lugares el cuaje ha sido muy abundante. Daba gusto ver los mangos de la finca El Zahorí, situada en alto y dominando el barranco de Ítrabo. También las que he visto de río Seco están cargados de fruto, imagino que en la zona de Motril y Salobreña y en la Axarquía malagueña ocurrirá otro tanto.


¿Qué es lo que ocurre pues este año? volviendo al tema que nos ocupa, pues muy sencillo, que el crecimiento de madera de las plantas es mínimo y, el que ha brotado, lo hace con púas débiles, muy delgadas y no aptas para ser injertadas. Al estar las plantas con tanto fruto la mayor parte de la savia (de la salud de la planta, como dicen mis vecinos) es absorbida por el mismo, con lo que los excedentes que queden son escasos para el desarrollo de madera del árbol.


Las púas que injerté en el mes de junio las he despuntado ya por dos veces, con lo que están comenzando su tercera brotación. Imaginad la ventaja que llevan respecto a las que injerte ahora en agosto. Por esas fechas no injerté todos los árboles un tanto por pereza y, otro tanto, por confiar en que para agosto lo haría con más tiempo y tranquilidad. Las 11 plantas que me quedarán por injertar después de este año procuraré hacerlo en junio.

Menos mal que yo poseo numerosas plantas de 2 y 3 años, que tienen púas extraordinarias y que me van a servir de materia prima para los injertos que estoy haciendo en estos días.


Hoy he injertado 8 mangos a 3-4 púas por planta, todos de la variedad Osteen. Me quedan para el fin de semana otras 8 plantas más el mango Nº 2, que podé en abril, que lo voy a injertar de la variedad Keitt de la planta Nº 4.

Las plantas que estoy injertando tienen un tronco superior al diámetro de la muñeca. Poseen mucha salud porque los llevo regando desde que empezó el verano 3 veces por semana a razón de 1 hora con goteos de 8 litros. Alcanza ya una altura, en la mayor parte de los casos, superior a los 2 m. y procuro colocarles las púas a la altura del pecho (de mi pecho, pensar en un pedazo de cuerpo de 1'65 m. de altura -todo un chicarrón del Sur-).


La rama la corto unos 50 cm. por encima del injerto, para que cuando empiecen a crecer atarlos a la misma y evitar que con los vientos se puedan tronchar. También, de esta manera me ahorro el trabajo de encañarlos más adelante. Ésto tiene el inconveniente de que nacen muchos brotes locos de las yemas que quedan, pero debemos repasarlas periódicamente y eliminarlos cuanto antes para que los injertos reciban toda la fuerza de la planta.

El día 9 eché una erilla de tomates negritos para sembrarla el mes que viene, pues ya han nacido; ahora, con el calor, da alegría ver el ritmo que adquieren las plantas.


domingo, 29 de julio de 2012

PROTEGIENDO LOS RACIMOS DE UVAS

Las parras del camino hacia el gallinero han cumplido ya su segundo año y medio y algunas de ellas han comenzado a dar fruto.

El año pasado, al ser parras tan jóvenes, la cosecha fue mínima, yo diría que simbólica, ya que solamente hubo dos racimos en las montúas, un par de ellos también en las rojas italianas y otros tantos en las moscateles del talud del 2º bancal. Lo malo de todo esto es que no probé ninguna uva en condiciones.


Cuando los granos iban alcanzando su madurez llegaba siempre el pajarraco antes que yo y se las comía, hasta que lo dejaban "pelao"

Este año la cosecha va a ser un poco mejor, con lo que he decidido tapar los racimos de uvas del alcance de los pájaros e intentar probarlas.

Nuestro amigo VIÑALARGA, experto en estas y otras muchas labores agrícolas, aconseja que las envolvamos en papel de periódico, lo atemos con un poco de rafia o con grapas y evitaremos que las piquen los pájaros y que después se los coman éstos o las avispas.


Pues realizando esta labor estaba cuando me vio el vecino Juan José y se interesó por mi faena. Tras comentarle lo que estaba haciendo me contó que la viña que él tenía tuvo que arrancarla y su hijo la ha sembrado después de mangos.

Comentaba Juan José que le habían aconsejado colocar un buen espantapájaros para ahuyentar a los mirlos y gorriones. Hizo uno que hasta a él le daba miedo, pero que no tuvo resultados, los pájaros entraban en picado y ni se inmutaban del monstruo "desarropao".


Más tarde le volvieron a decir que colocara discos de CDs por toda la viña, que era muy eficaz. Ocurrió como el caso anterior, los pájaros se lanzaban hacia las uvas y se las comían sin que nada las espantara. Para colmo dice que las pocas que quedaban en las cepas se las comían también algunos pájaros de tres patas, con lo que se aburrió y abandonó definitivamente la viña.

Al despedirse me dijo que le tenía que contar si nuestra técnica era eficaz. ¡Esperemos que de resultado!.


Otra cosa; he sacado las semillas de los zapallitos de tronco para secarlas y reservarlas para el año que viene. Han salido muchísimas. Los zapallitos por dentro son muy parecidos a las calabazas totanas, Silvio se ha llevado los dos ejemplares para que su "mama" haga un buen puchero.

La sandía que me dio Mateo ya la he recogido. Ha pesado más de 5 kg. y estaba en su punto, allí mismo no hemos comido una buena "calá" y nos la hemos repartido Silvio y yo. Guardaremos sus semillas porque realmente está muy sabrosa.

lunes, 16 de julio de 2012

BERENJENAS DE INVIERNO

Allá por el mes de febrero el amigo Paco de Ronda me mandó unas semillas de berenjenas que se pueden sembrar al aire libre en nuestra comarca de la costa durante las épocas más frías. Nuestros inviernos, a pesar de ser templados, son extremadamente selectivos con determinados tipos de cultivos (estoy refiriéndome a cultivos en el exterior), es el caso de pimientos y berenjenas que no se pueden cultivar a no ser que sea en invernaderos.

Yo lo voy a intentar este año y, para que el sufrimiento que tengan que pasar sea el menor posible, las he sembrado orientados hacia el Sur, al principio del segundo bancal.

Tras recibir las semillas eché una erilla y las sembré entre los pimientos choriceros y los del padrón y del piquillo. Han sido muy lentas tanto en brotar como en crecer en la tierra, pero ya se veía que eran de muy buena casta. Las matas tienen unas hojas verde claras y el fruto tiene tonalidades verdes, blancas y algunas moradillas, las vamos a llamar Berenjenas de Paco de Ronda.

Echan muchísimas flores, son resistentes y también he comprobado que soportan bien la escasez de agua.

Ya hay mucho fruto cuajado y las berenjenas tronqueras de las tres plantas más desarrolladas las dejaré para selección de semillas. 

Como me sobraron plantas de aquellas, las he mantenido en el semillero para sembrarlas más tarde. Quedaban 10 y esta tarde, cuando ya la tierra estaba más fría, las he sembrado. Con el calor que hace en esta época, por lo menos la primera semana, habrá que regarlas un par de veces a día para que no sufren mucho estrés y agarren bien.

Por otra parte, los mangos que injerté en junio ya han brotado. Es importante comprobar la ventaja de hacerlo tan temprano y con yemas despuntadas. Las creencia que existía de que el mango había que injertarlo en agosto es totalmente falsa. El injerto hay que hacerlo cuanto antes; claro, en cuanto haya yemas adecuadas.

jueves, 12 de julio de 2012

TOMATES DE INVIERNO


En la Costa Tropical de Granada es posible criar tomates al aire libre durante el invierno.


Existe una variedad local, que sembrada en zonas bien orientadas hacia el Sur, soporta perfectamente las temperaturas de nuestros inviernos, que por otro lado no son nada frías (la media del mes más frío suele estar por encima de los 12º C) y que tienen pocas exigencias de agua, si el año es medianamente lluvioso no hay que regarlos. Son los aquí llamados "tomates negritos", muy apreciados tanto por su sabor como por su aroma.

Es curioso pero esta variedad de tomates se comporta mejor con temperaturas suaves que cuando hace mucho calor. Yo los tengo sembrados en el Cortijo en el huerto de verano y su matas no son espectaculares ni abarcan una superficie amplia, no adquieren gran desarrollo.


Los lugareños, para el invierno, los suelen sembrar junto a los taludes de los bancales, orientándolos hacia la pendiente sin necesidad de encañar, con la ventaja de que la lluvia resbala por la ladera evitando que se encharque la tierra y se pudra el fruto. Hay quien les coloca ramas secas debajo para que los tomates no tengan contacto con el suelo.


Esta variedad de tomates suelen sembrarse a partir de la segunda quincena de agosto, cuando las temperaturas refrescan un poco y las tardes empiezan a ser más cortas, con lo que las semillas hay que echarlas a mediados de julio para que estén listas a tiempo.


Ayer eché en agua, para que se vayan hidratando 35 semillas y hoy por la mañana las he sembrado en una jardinera. Como eran muy pocas semillas las he colocado bien separadas, para que tenga su espacio las raíces, luego se cubre con un poquito de mantillo y finalmente se riegan abundantemente. Hasta que salgan y estén bien desarrolladas las plantitas no les puede faltar el agua, luego se la iremos restringiendo poco a poco.


Ya se sabe que las plantas se han ido adaptando a su tierra y a su clima correspondiente, de ahí la cantidad de variedades que hay dentro de cada especie. Los tomates gordos abarquillaos son del interior de la Península y solamente se dan en verano. Yo los he sembrado este año en el Cortijo (en la primavera y en la costa) y de las 8 variedades que he tenido han sido los que mejor resultado me han dado. Y es por ello que me he animado y, por experimentar, he echado otra jardinera de semillas de tomates abarquillaos para sembrarlos también el mes que viene y ver como se comportan durante el invierno.


El amigo y maestro en horticultura Ángel Alaminos me ha recomendado que eche las eras de semillas a primeros de agosto, que con el calor que tenemos se crían las plantas en dos días y luego se siembran a finales de agosto o primeros de septiembre. Pues bien, a primeros de agosto echaré más semillas, para que no nos falten tomates el próximo invierno. Él también me ha dado unos cuantos consejos en cuanto a lunas, a menguantes y a crecientes, yo no suelo llevarlo en cuenta, pero ya contaré en otro post su teorías sobre las fases de la luna.


Que bonita está la Vega de Río Verde con los chirimoyos brotando, por donde mires es un espectáculo de luz y color.



martes, 10 de julio de 2012

CEBOLLAS ROJAS DEL TERRENO Y MÁS

De las 4 variedades de cebollas que he sembrado en el huerto ésta es la más peculiar, son las cebollas moradas de Almuñécar.
La planta me la ha proporcionó mi vecina Elvira Tere, vaya mujer interesante (que se entienda en el sentido de lo que sabe del campo).

Cuando me las dio me comentó que estas cebollas eran las mismas que sembraba su padre  y su abuelo. Que ella siempre las había visto  sembrar, y que de sabor eran las mejores que había. Me decía, Javier, cuando te comas un plato de puchero acompáñalo con estas cebollas, son dulces y sabrosas, ya verás.

De las 20 plantas que me dio, una se me ha perdido, he separado las 3 mejores para obtener sus semillas en la próxima campaña y el resto las he dejado para el consumo, las primeras van a caer mañana mismo con un potaje de lentejas, que también combinan bien.

Por otro lado, he sacado las semillas de dos zapallitos de tronco que se estaban ailando. Para que queden libres de hongos las lavo bien con jabón y las froto con esponja vegetal. Cuando ya están limpias mezclo agua con un poco de azufre y la restriego con las semillas. Las dejo que se sequen a la sombra y las guardaré para el año que viene. Ante el éxito obtenido, la próxima primavera, sembraremos muchas plantas de zapallitos.

El amigo Silvio sigue levantando el muro de 2º bancal, ya ha llegado al primer mango. ¡Qué hombre! Es como las hormiguitas, todos los días un poco y cuando menos te lo esperas lo tiene terminado.

El día de la despedida de fin de curso, mi compañera María José apareció con un esqueje de Ginkgo Biloba, lo había arrancado unos días antes de los árboles que han sembrado en la Gran Vía de Granada. Venía todavía con las hojas verdes y tersas. Cuando llegué al Cortijo le preparé su tiesto con buena tierra y le he tenido húmedo desde entonces.

Hace unos 25 años me habló por primera vez de este árbol mi amigo Manolo, el de Castellar de Santiago (en Ciudad Real), de cuando estuvo de agente forestal. Me decía que era uno de los árboles más interesante que existían, que cada uno de ellos tenía un espíritu especial y un comportamiento diferente, que eran enormemente sensibles y que su fortaleza y presencia había sorprendido a todo el que había entrado en contacto con él. Recuerdo que me dijo que son como espíritus reencarnados que encierran miles de generaciones en su interior.

Jamás podría pensar en tener uno, ni siquiera sabía si esos árboles se vendían en los viveros. Un día que le llevé de mis guindillas a esta compañera María José, me comentó que dando un paseo con su hijo por esta calle de Granada, le pegó un tirón a una rama, se la guardó en el bolso y hoy día tiene una planta extraordinaria, que le agarró enseguida.

Inmediatamente le hice el encargo y el día 28 de junio apareció con mi plantita metida en una botella de agua.

Todos los días la he estado observando y al principio parecía que se mantenía imperturbable, paro en los últimos días he notado que sus hojas se están empezando a secar y que está perdiendo la vida. Me resisto a perderla, más aún, cuando veo que sus yemas todavía están fuertes y con vida. Espero que responda a tanto cariño y lo pueda sembrar en el lugar que ya le tenía asignado en encima del Cortijo.
Los mangos, por su parte, aunque han tirado un poco de fruta (y todavía tienen que tirar más) están primorosos, pienso que la cosecha va a ser superior a la del año pasado.

miércoles, 4 de julio de 2012

EVOLUCIÓN DEL HUERTO A PRIMEROS DE JULIO


Empezaré por los tomates, que es lo que más quebraderos de cabeza me han dado este año. Ya sabía yo que tal y como está la cosa criar tomates hoy día al aire libre es una aventura un tanto arriesgada.


Intentando buscar una solución a la caída de la flor del tomate vino a verme el amigo y vecino Jorge Gómez. Aunque si presentaban síntomas de algunas enfermedades, la verdad que no supimos averiguar la causa ni el origen que provocaba la caída de las flores. Si que me dio algunos consejos respecto a que los tomates de pera y los más carnosos necesitaban de riegos más frecuentes pero, por lo menos a mí, me faltó tiempo para hablar de tantas cosas como tenía pensado comentarle. En otra ocasión con más tranquilidad hablaremos largo y tendido.



Pues sí, lo tomates no se han dado todo lo bien que yo esperaba. Los de Corazón de toro han sido los más afectados, son pocos los que han cuajado, a pesar de ser los que más riegos han recibido. Los "Maraos" le siguen a la zaga y también han cuajado relativamente pocos. Son los "Abarquillaos" y los de "Pera" los que mejor comportamiento han tenido, algunos tiene forma de pimiento, son finos y terminados en punta. Las Tomatas riojanas y los rojos tampoco poseen frutos abundantes y los "Negritos" sí que han cuajado un poco más, aunque tampoco todas las flores.


Los pimientos de Granada han sido, y lo siguen siendo, muy prolijos, lo que ocurre es que al ser tan finos no cunde cogerlos, pero tienen un sabor extraordinario fritos y acompañados de buen vino.


Los pimientos que mejor se están comportando son los del terreno, los que me dio Elvira Tere. Tienen un tamaño mediano, pero son carnosos y aptos tanto para freír como para asar.

El resto de pimientos: del piquillo, del padrón, choriceros, guindillas riojanas, chiles, de asar y tardíos del terreno unos ya están dando los primeros frutos y el resto está en camino, para dentro de un par de semanas montaré un puesto en el mercadillo y a vender pimientos.


Las berenjenas negras y rayadas están en su máximo de producción, todos los días cojo una bolsa. Por su parte las que me dio Paco de Ronda están cargadas de flores y ya mismo empezarán a dar.

Las cebollas ya están recogidas y el maíz sigue creciendo. Lo que si hay es hierba, me he descuidado y se está comiendo las plantas, mañana comenzaré a escardar poco a poco y dejar el huerto un poco decente.


He comenzado ha recoger el azafrán, tiene muy buen aspecto, aunque carece de aroma. Lo he puesto a secar en la sombra y esperaremos a ver como se comporta.


Las ciruelas negras tempranas ya se han terminado, las peras están engordando y los mangos están para reventar de fruto, aunque todavía tienen que tirar.


El mango que injerté el 14 de junio ya está brotando y tiene algunos tallos largos.


He anillado las gallinas de abril con una brida negra en la pata izquierda.