AMANTES DEL CAMPO

jueves, 26 de mayo de 2011

REGANDO EL HUERTO

Si se alternan los riegos y las escardas en el huerto llega un momento en que apenas crece la hierba. Da un poco de trabajo al principio pero, manteniendo la tierra suelta, las escardas se hacen más rápidas y la capacidad de absorción de la misma es mayor. Y lo más importante, tenemos la tierra limpia de cualquier producto químico.

Los pimientos y los tomates del huerto se encuentran en estos momentos en su máximo esplendor, da gusto verlos. Las matas están cargadas de fruto y, aunque algunas tomateras están enfermas, la mayoría de las plantas están sanas y fuertes. Hoy he cogido una bolsa grande de pimientos (más de 5 kg.), al llegar a la casa la hemos compartido con los vecinos.


Hablando también de tomates, cuando destallo las tomateras tengo la precaución de no tocar las plantas enfermas. Destallo las que veo que están sanas y por último lo hago con las enfermas. De esta manera evito transmitir de unas a otras la enfermedad a través de mis guantes.

Para escardar, podar, o hacer labores pesadas utilizo guantes de piel, un poco gruesos; mientras que para destallar pimientos y tomates uso unos muy finos. Con ellos no pierdo la sensibilidad en los dedos y puedo hacer labores más precisas y delicadas. Después de cada labor conviene lavarlos con jabón y ya están listos para la próxima tarea.

Bien, llegados a este punto, la labor que queda en el huerto es la de cosechar, regar y, de vez en cuando, escardar.

Casi todos los días hay pimientos para recoger y los tomates, aunque hemos recogido unos pocos, ya van pintando la mayor parte de ellos.

Asimismo, los calabacines ya han empezado a dar, de aquí en adelante prácticamente todos los días recogeremos alguno (ayer cogí 1 y hoy 3). Yo, al igual que hago con la mayoría de las hortalizas, los consumo con un tamaño mediano. No los dejo que se hagan muy grandes para que estén más tiernos y que las semillas no se noten. En la casa son muy apreciados y los tomamos de múltiples maneras.

He cogido también otra papaya enorme, ha pesado otros 3 kg. Me he pasado, por curiosidad, por la frutería para mirar el precio que tienen y me he quedado de piedra: cuesta el kilo a 5'75 €. Me dan ganas de arrancar todos los chirimoyos y sembrar papayas, lo digo por los precios que se pagan por el chirimoyo, ¡es de pena y de vergüenza!

Las matas de tomates Cherry están enormes y se las ve fuertes y sanas.

Los mangos han cuajado mucho, los árboles no pueden con tanta fruta, así que tirarán bastante. Con todo eso la cosecha, si todo va bien, va a ser excelente.


Bueno, os comento que ayer miércoles regué el huerto de una punta a la otra. Lo único que todavía no he regado han sido los pimientos segundos y el maíz, y de momento van a esperar una semanilla más, ¡creo!

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